?l vertedero de tierra instalado por Dragados en la ribera de Neda, a escasos metros de la estación de tren y debajo del nuevo puente de la autopista sobre la ría, ha desatado las críticas de los vecinos que viven en las inmediaciones. Ayer, un grupo de ellos se concentró en la zona, en las calles del Regueiro y Castelao, a modo de protesta. A continuación se trasladaron al Concello. Carlos Pita los convocó para el lunes a las doce del mediodía. En la cita estarán presentes responsables de Dragados, constructora adjudicataria de las obras del tramo Fene-Ferrol de la A-9, y de Audasa, compañía que explota la concesión de las autopistas gallegas. En ese encuentro obtendrán las respuestas a todas sus quejas. Las grandes molestias vienen dadas por el intenso tráfico de camiones que transportan las tierras procedentes de las obras hacia el vertedero de la ribera. Esta pila alcanza ya los doce metros de altura, según el alcalde de Neda. Pita subrayó que, por lo que sabe el Concello, ese almacén de escombros es solamente provisional. La empresa Dragados está buscando otras localizaciones más adecuadas para verter las tierras sobrantes de la obra y en cuanto las encuentre dejará de usar el que tanto molesta a los vecinos, indicó el regidor.