Izar Fene

X. MARÍAS

FERROL

MONTE VENTOSO | O |

27 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

LOS CURRANTES de la vieja Astano, hoy Izar Fene, no pegan ojo. Están preocupados. Y no sin razón. La falta de trabajo de la factoría -invalidada por los de fuera para la construcción convencional- nos asusta a todos. Los alarmismos nunca son buenos, pero tampoco nos podemos quedar de brazos cruzados. Hay que luchar para que Izar Fene vuelva a ser lo que era. Para que nadie se vuelva a preguntar lo de aquella histórica pintada: «Can you tell me why Astano non fai barcos?».