Milagro en el muelle eumés

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Crónica | Un anónimo revive a un bañista La firme decisión de A.?G. le salvó la vida a un hombre de sesenta años que aparentemente había muerto ahogado; su corazón volvió a latir diez minutos después del rescate

19 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?igamos que su nombre coincide con las iniciales A.?G. No quiere que se desvele su identidad, porque hizo lo que hizo por obligación y no para presumir de héroe. Sin embargo, lo que pasó está más próximo a la ficción y al milagro que a la realidad. Y lo que pasó fue que A.?G. salvó a un hombre que ya no tenía pulso y cuyo corazón aparentemente no latía desde hacía al menos diez minutos. Todo ocurrió el viernes pasado en el muelle de Pontedeume. Este hombre, ATS de profesión, se disponía a pasar una agradable tarde de verano practicando el piragüismo junto a un grupo de amigos. De pronto, se empezó a correr la voz de que había un hombre muerto. Dos jóvenes arrastraban un cuerpo boca abajo dentro del agua. «Cuando se fue acercando a la orilla vi que tenía ya las piernas blancas, pero no el torso». En cuanto vio su aspecto, A.?G. se lanzó para ayudar en el rescate. Pensó que todavía había posibilidades de salvación. Una vez en tierra, el ATS comprobó que no tenía pulso y que su corazón no latía. Pese a todo, comenzó a aplicarle la respiración artificial y un masaje torácico; mientras, algunos de los presentes reunían toallas para darle calor al cuerpo. Diez minutos después de practicarle estos auxilios, el hombre, de sesenta años, recuperó la respiración espontánea. Media hora después apareció la ambulancia. A.?G. no sabe nada del hombre que rescató de la muerte. Él lo atribuye todo a la suerte y a la colaboración de los jóvenes del club de remo y de protección civil.