Reportaje | Ferrol volverá a exponer su pinacoteca Las llamadas salas nobles del antiguo Hospital de Caridad albergarán el área de exposiciones de la institución que lleva el nombre de Felipe Bello Piñeiro
21 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.El departamento municipal de Cultura va a dar el primer paso de cara a la «redefinición» de las funciones del antiguo Hospital de Caridad, hoy Centro Cultural Torrente Ballester. Y tal como había anunciado el concejal de Independientes por Ferrol José Manuel Couce Fraguela, «non estará só dedicado ás artes de vangarda». El Museo Municipal Bello Piñeiro, institución municipal que a fuerza de no tener actividad alguna ya se había convertido en poco más que que un nombre, va a reabrir sus puertas, que no serán ya las de los sótanos del antiguo Banco de España, sino las denominadas «salas nobles» del Torrente, la edificación del siglo XVIII. «É absolutamente intolerable que os ferroláns nin sequera puidesen ver a pinacoteca municipal, que supera o centenar de obras valiosísimas...», señalaba hace unos días el concejal delegado de Cultura. El edil de Independientes por Ferrol insiste en que «a oferta de artes plásticas hai que ampliala, sen exclusións, e non ten sentido ningún manter almacenado o noso patrimonio dende hai anos, cando os cidadáns están a reclamar que o museo se reabra». Segura Torrella En el seno del departamento municipal de Cultura se apunta que la reapertura del museo era para el nuevo gobierno local, y en especial para los ediles de Independientes por Ferrol, «unha auténtica prioridade», no sólo por «razóns técnicas», sino por «facer realidade o que era o gran soño de Ricardo Segura Torrella: ese soño que el non puido ver cumprido de ver abrir de verdade as portas do museo da cidade ». Las mismas fuentes indican que aún no hay fecha para la reapertura, pero que previsiblemente será en navidades. En primer lugar, porque hay que completar el proceso de restauración. Y en segundo término, porque «o concelleiro quere que esa reapertura coincida coas datas nas que a cidade recibe aos ferroláns que están lonxe». De hecho, dicen, «se non fose así, sería en Semana Santa. Pero sen precipitacións».