?xpertos como el profesor Juan Carneiro señalan: «Moitas veces xa non sabes nin qué dicir cando che preguntan qué é o mellor para poñer fin á destrucción dos vestixios arqueolóxicos». Pero enseguida apunta, más allá de la desilusión a la que a veces se enfrentan los investigadores, que «se algo está sinalizado, pero tamén custodiado e preservado», no va a ser destruido por nadie, porque la legislación vigente ya es, hoy en día, muy contundente en esta materia. Entre las comarcas de Ferrolterra, Eume y Ortegal se conservan aún unas trescientas mámoas (enterramientos), unos doscientos castros (agrupamientos de población dotados de defensas) y los valiosísimos petroglifos (grabados rupestres) de Chamorro y Sillobre, este último en una zona de altísimo interés arqueológico: Marraxón.