Entrevista | José Luis Aulet El juez ferrolano presenta hoy en el Hotel Almirante un libro con sus impresiones sobre más de un centenar de farmacias tradicionales, como la que usó Valle Inclán para sus tertulias
06 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?Qué se le ha perdido en una farmacia a un juez del Tribunal Superior de Justicia de Madrid? Y no precisamente en sólo una, sino en 133 boticas de toda Galicia y parte de León. El magistrado José Luis Aulet ha dado rienda suelta a su curiosidad y fascinación por las farmacias en el libro Boticas. Las antiguas farmacias de Galicia que hoy presenta en el Hotel Almirante (20.30 horas) en un acto al que asistirá el director de Caixa Galicia, José Luis Méndez. -¿De dónde le viene semejante fascinación por las boticas? -Bueno, es que yo soy muy aficionado a la arquitectura y a las artes decorativas y en las farmacias puedes disfrutar de ambas disciplinas. A veces lamento no ser hijo o nieto de una farmacéutico (dice riendo). -En este libro ha empleado dos años de trabajo, de viajes... ¿Qué le ha aportado de nuevo? -Se trata de un ensayo que me ha obligado a visitar 133 boticas y a investigar sobre otras 60. Esto me permitió ir a sitios que de otro modo no hubiera conocido. Yo soy muy viajero, pero de largas distancias. Además, me ha dado ideas para nuevos libros. -¿Por ejemplo? -Pues le estoy dando vueltas a uno sobre iconografía barroca gallega. -Nada menos. Su libro sobre boticas contendrá cientos de datos, cifras, ¿no tiene miedo de aburrir? -En absoluto. Es un libro con un fortísimo contenido literario, que narra, sobre todo, mis impresiones y vivencias sobre las boticas. -¿Cuál es la que más le ha llamado la atención? -Estéticamente, la farmacia que más me impresionó de todas fue la de Josefina Pérez, en A Fonsagrada. Otra de extraordinaria importancia histórica es la de Tato, en A Pobra do Caramiñal. Valle Inclán celebraba allí sus tertulias. -¿Farmacias convertidas en foros de debate? -Claro. ¿Nunca has oído hablar de las tertulias de rebotica? Las oficinas (se conocen así) eran los centros intelectuales de los pueblos. -Pero eso hace tiempo que dejó de ser así... -La sociedad industrial acabó con los artesanos y los sabios en botánica para transformarlos en comerciantes.