TRIBUNA | O |
23 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.EL ALCALDE coruñés, a diferencia de los dirigentes ferrolanos, tiene la virtud de pensar en términos políticos, aunque a veces se contradiga. Acentuó su coruñesismo con la arcaica idea de situar a A Coruña como ciudad estado, a pesar de que la idea le alejara de su entorno más próximo. Se trataba de un criterio aislacionista y retardatario, alejado de las tendencias actuales de configurar grandes áreas económicas y poblaciones, propicios para un mayor desarrollo. Sin embargo, estos días relanza una idea ya explorada: unir Ferrol y A Coruña a través de puentes, acercando las poblaciones intermedias y posibilitando mayor relación con Ortegal y la costa de Lugo. Sería algo más que una ciudad de las rías. Acercaría el puerto exterior de Ferrol. ¿Se trata sólo de un brindis al sol? Si fuese serio el planteamiento tendría forzosamente que vincularlo al del puerto. Ya en su día, la revista Razón Socialista planteó la necesidad de colaboración Ferrol-A coruña y la importancia de ubicar un europuerto entre ambas para aprovechar esa gran autopista de mercancías que discurre a veinte millas de esta costa. El emplazamiento del puerto era la ría de Ares. No olvidemos que un puerto en Punta Langosteira sólo sería operativo dos tercios del año. Paco Vázquez nos tiene acostumbrados a situar el horizonte en el Pasaje. Si ampliase esa visión comprendería que el puerto en Ares sería el corazón de esa gran área y, además, estaría operativo todo el año. El puerto, a escasos minutos de las dos ciudades, reduce su corte. ¿Cortina de humo o planteamiento serio el del alcalde coruñés? El tiempo lo dirá.