Análisis | De A Coruña a Ferrol en diez minutos El proyecto de construcción de tres puentes para unir las rías de A Coruña y Ferrol, presupuestado en 600 millones de euros, podría beneficiarse de fondos de la Unión Europea
21 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Las plataformas servirían de enlace entre los puertos exteriores de A Coruña y Ferrol, que multiplicarían su efecto sobre la economía. Técnicamente no hay duda sobre la viabilidad del proyecto; el debate está en la viabilidad económica. La solución no está a espaldas del mar, sino sobre él. Los tres puentes de Era 2000 , que unirían A Coruña y Ferrol en 13 kilómetros de vuelo sobre las rías, responderían a media docena de retos históricos del norte de Galicia, soñados por políticos, arquitectos y empresarios. Su construcción significaría el nacimiento de la Barcelona del Atlántico, un área en la que viven medio millón de personas y en la que operan importantes grupos empresariales, como Inditex, Tojeiro, Megasa e Izar. Las tres estructuras se podrían edificar en cuatro años, y los ingenieros de caminos coinciden en que las dificultades técnicas son menores que las de proyectos como el del puente sobre el estrecho de Gibraltar, una alternativa que el Gobierno consideró seriamente pero que ha sido apartada de las prioridades de Fomento. Las plataformas servirían además de enlace estratégico entre los futuros puertos exteriores de A Coruña y Ferrol, dos dársenas que multiplicarían su efecto sobre la economía con esas comunicaciones. El proyecto de los ingenieros Santiago Hernández y Ángel Sánchez incluye la construcción de seis carriles para vehículos y uno más destinado al tren de cercanías o al metro ligero. Su capacidad doblaría la de las vías propuestas para descongestionar el área metropolitana coruñesa, y permitiría reducir el trayecto entre las dos ciudades a 10 minutos en coche. Lo más significativo, sin embargo, sería el nacimiento de un pilar de la Ciudad de las Rías , que soñó el arquitecto coruñés Andrés Fernández-Albalat a finales de los 60, y de un símbolo de identidad reconocible a nivel planetario, a la altura de los edificios más singulares de occidente. Golden Gate El Golden Gate gallego -como lo bautizó el también ingeniero Manuel Casteleiro- vendría acompañado de un boom turístico y económico, además de los miles de puestos de trabajo directos o indirectos que necesitaría su realización. ¿Es viable? Técnicamente no hay duda: está perfectamente al alcance de la capacidad española. El verdadero debate está en la viabilidad económica. Seiscientos millones de euros, los mismos que para el puerto exterior coruñés, son necesarios para levantar los viaductos. Las limitadas capacidades de los Ayuntamientos participantes los elimina de la quiniela. La Xunta podría aportar una pequeña cantidad, pero el verdadero esfuerzo debería recaer sobre el Estado. Convención Europea Montoro anunció que la inversión pública crecerá el ejercicio que viene, y Puertos del Estado se llevará parte del pastel. El Gobierno cuenta además con un as en la manga que podría hacer posible construir los puentes después del 2006. Las negociaciones que mantuvo en la Convención Europea tuvieron su fruto: uno de los puntos de la nueva Constitución, que deberán aprobar los Estados y refrendar los ciudadanos, otorga a nuestro país la posibilidad de seguir recibiendo fondos de la UE hasta el 2020, los mismos que han hecho posible obras faraónicas como el AVE.