Análisis | La comparativa
11 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Los siete alcaldes, con derecho a veto en la organización, han logrado un plan de transporte y bomberos en común Aprobó sus estatutos en julio del 2001 y ese mismo mes ya estaba negociando la consecución de un proyecto común de transporte para los siete ayuntamientos que la integran. La Mancomunidade del área de Compostela funciona, presumen sus promotores, como una Unión Europea a muy pequeña escala. Con apenas dos años de vida -aunque el primero, apenas fue de rodaje-, el organismo que pivota alrededor de la capital de Galicia ya ha puesto en marcha un proyecto de transporte: el billete único. Un viajero de Ames o Brión es, en la práctica, igual que un usuario de Compostela. Unos y otros pagan lo mismo para ir a todas partes. Los 150.000 habitantes que intregran el área metropolitana dispondrán en breve de un parque común de bomberos que sufragan todos por igual. Y todo por unanimidad: cada alcalde tiene derecho de veto. Ni el presidente -el regidor de Santiago- puede oponerse. «Esto xa é imparable», dice José Luis García, portavoz de esa mancomunidad y alcalde de Brión. Ahora se aguarda por la concreción de otros servicios, como una perrera o -el más ambicioso- un plan de urbanismo que liquide el feísmo. «Apenas había tempo e queríamos facer poucas cousas, pero que a cidadanía as notara», completa García.