El 23 de San Ramón ha dejado de ser el encuentro de tratantes y campesinos de la comarca para dejar paso a demostraciones de raza, cruce y carreras populares
23 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?Esa chica, que salga de la pista». Es la voz del locutor que dirige las pruebas de la feria caballar de Moeche, la única tradicional que pervive en su género en todo el contorno de Ferrol. Para encontrar otras de sus mismas características hay que viajar a Padrón o Mondoñedo. San Ramón se salvó de la criba de la modernidad pero también ha cambiado. La estampa del mediodía de ayer lo evidencia con las carreras ocupando todo el recinto, y los tratantes retirados para un terreno próximo. Allí, Pepe, blusón negro de tratante, apoya su mano sobre la vara y se queja de que las cosas van mal. Atrás quedan aquellos tiempos cuando canalizaban todo el mercado de carne caballar hacia Santander o Portugal. Cerca, Fernando Beceiro, titular de la Escuela de Equitación Belelle (Neda), es el prototipo del nuevo protagonista. Existe, explica, un mercado paralelo, incluso a través de Internet, que compite con la feria tradicional. ¿El precio? Pues por 1.800 euros ya se puede hacer uno con un animal de raza «bien guapo». Y aprovecha para echar un capote a los tratantes: «No son tan mala gente, yo negocio con ellos muchas veces y son tan serios como un particular». Porque existe una desconfianza tradicional, sobre todo en la trata caballar. Ya se sabe que quien va lejos, o lleva trampa o va a comprar. Cerca, en la zona de negocio, varias manaditas de animales de monte, del año. Esos pequeños hijos del viento que corren por A Capela, que uno se puede llevar por 60 euros. Otras cosas no cambian. El recorrido de políticos por el campo ferial tiene más tradición que las rosquillas azucaradas. Allí estaba el presidente del Consejo de Estado, Romay Beccaría, acompañando a Julio Cribeiro, el alcalde local al que introdujo en la política cuando aquel era conselleiro de Sanidade. Otros rodeaban al ex-ministro. Un ejemplar salvaje de un año y procedente de las manadas que pastan en Serra da Capelada se compra todavía por menos de 60 euros