La Xunta autoriza a los vecinos de Mañón a dar caza a los jabalíes durante los fines de semana de abril para frenar los destrozos que causan en las huertas
09 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?os hombres de Bares pasan las noches en vela. Linternas en mano, pasean por las calles del puerto para sorprender al jabalí que hoza en sus tierras y destroza los cultivos de patatas, de ajos y de repollos. Ésa es otra de las malas costumbres de estos mamíferos. Los que viven en los montes de Mañón están este año más osados. Tanto que los habitantes no han podido soportar más sus incursiones nocturnas por el pueblo y por las huertas y han montado cuadrillas de vigilancia. Además, con el permiso expreso de la Consellería de Medio Ambiente pueden disparar a matar todos los fines de semana de abril. De momento, ya han provocado dos bajas en las filas de los cerdos salvajes. Estos mamíferos le han cogido el gusto a las patatas que cultiva Ofelia Baltar, nacida en el puerto de Bares hace 65 años; por eso, como sus convecinos, ha decidido vallar sus fincas con redes de pesca. Pero, aún así, los jabalíes han dado muestras de cierta habilidad colándose por algún que otro agujero de la malla.«Xabalíes sempre os houbo, pero nunca tantos como este ano», comenta Ofelia, que ha tenido que revisar varias veces las hileras de ajos y repollos, después de los destrozos de los animales.La situación de alarma ha llegado a oídos del Concello de Mañón. Su alcalde, Alfonso Balseiro, ha hecho lo que ha podido, que ha sido solicitar los «aguardos» o batidas nocturnas.