?a entrada de Arriva en el sector del transporte de viajeros por carretera de Galicia se produjo en el verano de 1999 en el medio de una gran preocupación, no sólo para las empresas del gremio, sino por la administración. El hecho de que la compañía inglesa se erigiese como un gigante frente al excesivamente fragmentado sector de la comunidad no hizo más que incrementar los recelos. Entonces, por cada autobús que poseía Iasa -con sede en Fene- la multinacional tenía treinta y sus ventas eran un 130% mayores que la empresa de la comarca. Hace tres años, existían en Galicia alrededor de noventa empresas que se dedicaban al transporte de viajeros y las operaciones de ventas y fusiones eran prácticamente inexistentes. El panorama actual ha dado un vuelco a esta situación. De hecho, Monbus ha cogido el relevo a Arriva en el camino hacia la concentración de pequeñas firmas. La antigua Empresa Monforte ocupa el primer lugar en el sector en Galicia, tras adquirir Castromil y La Unión.El frenazo de la compañía británica en territorio gallego coincide con su crecimiento en otras grandes ciudades y otras zonas del país, como Mallorca, en donde pretende afianzarse en el transporte urbano.