Los alumnos de la Escuela Antonio de Escaño juraron ayer bandera, mientras en las calles de Ferrol comenzaba a palparse el ambiente festivo del primer día del carnaval
01 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.La trigésimo octava promoción de marineros profesionales de la Escuela de Especialidades Antonio de Escaño celebró ayer el acto de jura de bandera. Un total de 103 marineros (13 son mujeres) de las especialidades de mecánica, electricidad, electrónica, comunicaciones y sistemas tácticos desfilaron ante la enseña bajo la mirada del Almirante Jefe del Arsenal, Ángel Manuel Tello Valero, que presidió la jura. Y muchos ferrolanos salieron a celebrarlo en la calle, tomando parte en los actos celebrados en el primer día oficial del antroido. La plaza de Armas convocó a los fieles de la gastronomía de temporada, que no se perdieron la degustación de orellas ofrecida a las seis de la tarde. Mientras, en otra zona de la plaza, los ferrolanos aprendían los secretos de las máscaras en uno de los talleres que incluye el programa de actos. Al caer la noche, el ambiente festivo recorrió las calles céntricas de la ciudad con el pasacalles de las comparsas. La gran celebración pagana continúa durante toda la semana. ?arón asistió ayer a la puesta en escena de la obra teatral Alrededor de Borges, un montaje especialmente esperado por la presencia de Juan Echanove como actor protagonista. El intérprete desplegó su talento sobre las tablas del Auditorio Municipal bajo la dirección de Jorge Eines, en una obra escrita a partir de textos de Jorge Luis Borges e incluida en el programa de los Sábados Teatrais. La fiesta de los pintores Los artistas de la comarca de Ferrolterra celebraron ayer el día del patrón de los pintores con una comida en el Parador auspiciada por la Sociedad Artística Ferrolana. El alcalde, Xaime Bello; Ricardo Casteleiro, concejal de Independientes por Ferrol, y Guillermo Grandío Chao, presidente de la Autoridad Portuaria de A Coruña y anteriormente de Ferrol, fueron algunos de los personajes que ocuparon la mesa presidencial en el concurrido almuerzo. Por cierto, los organizadores se dejaron llevar por el espíritu de la época y prepararon un menú muy propio del carnaval, en el que el lacón fue el producto estrella.