El éxito de un centro tecnológico radica en su capacidad de generar innovación para su aplicación directa en la empresa
21 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.?Ferrol? ¿Vigo? La sede es lo de menos si el Centro de Innovación de Tecnologías Marítimas llega a Galicia con el presupuesto, la tecnología y los recursos humanos necesarios para hacerse cargo de la modernización del sector naval. Ahí es nada. Hay quien pensará que en Galicia, y sobre todo en Ferrol, que es donde muy probablemente se ubicará el centro, sobra donde investigar sobre barcos. Están la Escuela Superior de Ingeniería Naval o el CIS, sin ir más lejos. Nada que ver una cosa con la otra.El modelo de funcionamiento de un Centro Tecnológico se aproxima más al de una empresa privada que al de un centro de investigación público. El mejor ejemplo de lo que tiene que ser un centro tecnológico está a pocos kilómetros de Ferrol, en el polígono industrial de O Porriño. Allí funciona desde junio del 2002 el CTAG, (Centro Tecnológico de la Automoción de Galicia). Contratos En pocos meses, el CTAG ha conseguido una decena de contratos con las primeras marcas de automóviles de europa, para desarrollar tecnología de aplicación directa en los nuevos modelos que saldrán al mercado en los próximos años. El secreto de su éxito radica en tres pilares: el primero, la tecnología punta con la que está dotado (laboratorios de impacto, resistencia de materiales...) que le han convertido en un centro pionero en europa; el segundo pilar está asentado sobre los cimientos el Cluster de la Automoción de Galicia y el coloso de PSA Peugeot-Citroën.El tercer pilar lo aporta una dirección ágil que compite por ofrecer los mejores servicios y conseguir contratos.Si el centro tecnológico del naval se ajusta a este modelo, su trabajo será una fuente generadora de valor y de masa crítica para todo un sector que saldrá fortalecido.Si no es así, acabará siendo un centro más donde investigar sobre barcos.