El fin de la cloaca natural

La Voz

FERROL

?l Ministerio de Medio Ambiente ya ha concluido el anteproyecto para la obra de la estación depuradora, así como el estudio de impacto ambiental y las parcelas afectadas. Estará un mes a exposición pública y supone, en la práctica, el primer texto para arrancar con un proyecto por el que se espera desde hace años. ¿Dónde estará ubicada la futura EDAR de Ferrol? La depuradora, declarada de interés general en 1997, se ubicará en Prioriño, en una pequeña vaguada entre los cabos Chico y Grande, con una superficie de seis hectáreas. La elección supuso más de un quebradero de cabeza. A juicio del biólogo Victoriano Urgorri, la localización es la mejor, ya que, explica, en el caso de que la instalación no funcione correctamente las aguas residuales se vierte al mar, un entorno que se renueva mejor que la ría. ¿Qué beneficios se notarán con su puesta en funcionamiento? Si las canalizaciones y colectores que se lleven hasta Cabo Prioriño desde A Malata funcionan correctamente (ha habido problemas en las depuradoras de otras ciudades), la calidad de aguas de la ría de Ferrol mejorará sustancialmente. Hasta ahora ese espacio funciona como una gran cloaca donde se vierten todo tipo de sustancias. De este modo, desaparecería la contaminación orgánica de la considerada «perla ecológica de la comarca» ¿A quién beneficia la estación depuradora? El denominado Plan de Depuración y Vertido de Ferrol afecta a los concellos de Ferrol, Narón y Neda. En esa margen derecha se ubican importantes áreas industriales. En total, el diseño de la EDAR está planeada para los vertidos de unas 156.000 personas. ¿Cómo funciona una estación depuradora urbana? La EDAR ferrolana contará con una red de canalizaciones de unos 8 kilómetros desde A Malata hasta Cabo Prioriño. Allí se podrán recibir 6.500 litros por segundo. El agua bruta recogida se somete a procesos biológicos que permiten separar todos los elementos orgánicos, que se pasan a varios tanques, donde los procesos se repiten para convertir los desechos en fangos. Desde una canalización (emisario) submarina se mandan al mar.