El gobierno de Ares adelgaza

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FERROL

JOSÉ PARDO

?l equipo de gobierno del Ayuntamiento de Ares, encabezado por el popular José Manuel Cendán, pierde pasajeros. La reciente destitución de la concejala del PP Lidia Pozueco -a la que Cendán retiró sus competencias como edil de Sanidade y teniente de alcalde esta misma semana- ha dejado en minoría al gobierno local frente a la oposición. Y ha caldeado los ánimos en el ruedo político del Concello. De los seis ediles con que contaba el PP al principio del mandato (el PSOE tiene 3 y el BNG, 2), sólo cuatro mantienen competencias. Porque a la destitución de Lidia Pozueco hay que sumar la de Elisa Morgade, también del PP, a la que el regidor, hace pocos meses, retiró sus funciones como concejala de Obras y Servicios por romper la disciplina de partido en un pleno y ponerse del lado de la oposición en el conflicto surgido por la ubicación del centro de salud. Mientras nacionalistas y socialistas se apresuran a hablar de «ruptura» en el seno del PP aresano, el alcalde niega que exista tal desintegración. «Aquí no hay ninguna crisis. Si he asumido las competencias es porque esas concejalías no funcionaban bien y porque había una dejadez de funciones», asegura Cendán. Los políticos de la oposición no piensan lo mismo. Para Manuel Rodríguez Doval, portavoz del grupo municipal del BNG, resulta claro que algo está pasando en el seno del PP local y lo que más le preocupa es que esa «ruptura» pueda afectar al funcionamiento de la corporación. «Eso es una tontería -dice Cendán-; lo que ocurre es que el BNG quiere sacar tajo político de esta situación». En cambio, el portavoz del PSOE, Juan José Vilasánchez, tiene otros quebraderos de cabeza. «Más que los problemas de gobernabilidad -que no creo que corra peligro, porque la oposición apoyará los proyectos importantes para Ares-, lo que me preocupa es el talante poco dialogante que muestra el alcalde en algunas ocasiones». Mientras, la concejala expulsada de las tareas de gobierno esta semana no sale de su asombro. «Veo todo esto totalmente irracional. Lo único que hice fue apoyar una moción del BNG para hacer una reunión de portavoces y sacar una propuesta consensuada sobre el Prestige », asegura Pozueco.