Un centenar de personas participaron en la cena de reencuentro de los ediles de corporaciones democráticas, que recibieron pins de plata como recuerdo
24 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.El Pazo Libunca fue ayer el escenario del reencuentro, en una cena-homenaje, de los ediles de corporaciones democráticas, un acto que institucionalizó el alcalde, Xoán Gato, el año pasado. En esta ocasión fueron cincuenta los ediles que en algún momento gobernaron el municipio los que se sumaron a la fiesta, en la que participaron un total de cien personas. La cita sirvió para que tanto los concejales como sus familias evocasen vivencias pasadas, anécdotas incluidas, y para comentar la espectacular transformación que experimentó el municipio.