CONTRAPUNTO
29 oct 2002 . Actualizado a las 06:00 h.EL PROBLEMA del desempleo en Ferrol no es de ahora. Todo el siglo XX, salvo los períodos de vacas gordas de comienzos de los 70 o de la dictablanda de Primo de Rivera, la falta de puestos de trabajo fue la música de fondo de la ciudad. En los tiempos del plan de estabilización del franquismo, finales de los 50, se incentivó la emigración a Suiza, Alemania y Francia para desactivar la bomba de los despidos de Obras Civiles. Lo más novedoso de estos momentos, en materia de creación de empleo, son las posibilidades que tienen los municipios de propiciar el asentamiento de nuevas empresas. Disponen de muy pocas competencias en la materia, pero algo pueden hacer los alcaldes para incentivarlo. Por eso el asunto se convierte en bandera de campaña y algunos se apuntan éxitos que no le corresponden (es cuestión política). Se echan en falta acciones coordinadas. Porque el gran peligro está en ese puzzle que forma la falta de trabajo, la descoordinación y la carencia de infraestructuras.. y de control. En el período de la Zur (años 80) vimos que, al calor de las ayudas económicas, se instalaron conserveras en la orilla del Xuvia, que acabaron cerradas tras envenerar el río. Y todo se hacía por el empleo.