Ni guardería ni biblioteca infantil. En la Bebeteca de Neda hay niños, pero también padres primerizos y abuelas con canas. Una vez a la semana se reúnen para divertirse
19 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.No hay un lugar igual en toda la comarca. Quien se decida a asistir a la bebeteca de Neda deberá sacudirse las vergüenzas y rendirse al juego. Toque lo que toque: entonar una canción, bailar o hacer de cuentacuentos. Allí se reúnen, una vez a la semana, padres, abuelos y niños de 0 a 36 meses para pasar un rato juntos. «Os nenos non aprenden a xogar con otros nenos ata que cumpren os dous anos e medio e por iso é tan importante que comencen a facelo antes, cos seus maiores», explica la matrona Isaura González. A ella le corresponde el mérito de la creación del servicio, que echó a andar hace un año, en el antiguo preescolar, como experiencia piloto. El éxito desbordó todas sus expectativas y este curso el Ayuntamiento se prestó a colaborar. Además, Paula León, una maestra del programa Preescolar na Casa, le acompaña todos los miércoles en las actividades. Así se pueden turnar. Mientras Isaura atiende al grupo con niños de 2 a 3 años, Paula se encarga de los padres con bebés. O viceversa. «Aquí os nenos socilízanse -explica Paula-; aprenden que hai un tempo para o xogo e outro para recoller ou para merendar. E os pais tamén salen beneficiados porque se implican máis na tarefa educativa e gañan confianza en sí mesmos». Veteranos Alberto Casteleiro es uno de esos padres. Y uno de los veteranos de la bebeteca. Llegó hace un año con su hijo Sergio. Y este curso repite con su mujer, Marta, y su hija Nuria, de sólo de dos meses de vida. «Os pais ás veces nos vemos un pouco perdidos e na bebeteca nos asesoran moi ben», asegura. Otros asiduos, como Tere, son veteranos, pero de la vida. Y no se quitan méritos. Porque la experiencia ha sido su escuela: con los hijos, primero, y ahora con los nietos. «Eu xa sabía como xogar, pero aquí estou moi a gusto e os nenos tamén ¡Na casa non aguantan!».