Los minusválidos exigen una plaza de aparcamiento cada dos manzanas

Eva Díaz FERROL

FERROL

JOSÉ PARDO

El concejal de Tráfico está de acuerdo con la petición, pero afirma que «non pode ser de hoxe para mañán» El centro es la zona donde más escasean los espacios reservados

04 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Ángel Gárate Roca, presidente de la Asociación Sociocultural de Minusválidos, considera que en el centro de Ferrol, los discapacitados deberían disponer de una plaza de aparcamiento reservado al menos cada dos manzanas. Actuamente, existen en la ciudad cuarenta espacios destinados a minusválidos. La mayoría, se pintaron en los dos últimos años por orden de la Policía Local, cuyos responsables habían decidido la ubicación tras ponerse de acuerdo con la entidad que dirige Gárate, y que agrupa a 1.400 discapacitados, de un total de dos mil residentes en Ferrol y municipios limítrofes. El presidente de la sociocultural reconoce que existió ese acuerdo, pero sostiene que «ya entonces sabíamos que se trataba de un principio, pero aspiramos a más». Gárate resalta que la mayor parte de la ubicación de las plazas actuales fue diseñada para dar servicio bien a edificios oficiales, como el Concello o el edificio de oficinas de la Xunta en la plaza de España, bien a espacios públicos, como el Cantón de Molins. «Pouco a pouco» Xoán Xosé Pita, concejal de Seguridade e Tráfico, coincide con Ángel Gárate en que aquel programa de plazas reservadas diseñado hace dos años era sólo un comienzo. «Comparto a opinión -afirmó ayer el edil- de que é preciso dispor de máis plazas reservadas». Para el concejal, una vez que se facilitó que las personas con discapacidades pudieran estacionar cerca de lugares públicos («un servicio do que ata entón carecían casi por completo») se puede pensar en mejorar la situación. «Iremos andando pouco a pouco, isto non pode ser de hoxe para mañán», insistió Pita, quien considera que uno de los objetivos que habrá que alcanzar será el de convencer al conjunto de la población de que es preciso que el resto de los conductores renuncien a algunos espacios de aparcamiento, en beneficio de los que tienen mermados sus movimientos.