Caerse del cartel sin dar la nota

M. Ch. FERROL

FERROL

02 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

María Jiménez, o cómo caerse del cartel sin dar la nota. Clásica entre las clásicas, cantante, cantaora, amiga íntima del guisqui, polémica y vivaracha, esta sevillana de siempre fascinó al edil de Fiestas, Bonifacio Borreiros. En cuanto tuvo oportunidad, el socialista intentó contratarla. Quería traérsela a Ferrol este agosto; 48.802 euros le ofreció, y ella dijo que sí, que aceptaba. Pero a pocos días de celebrarse, sin razones muy convincentes, el concierto fue suspendido. Con todo, quedó de María Jiménez flotando en el ambiente un recuerdo curioso. Antes de todo aquello, por encargo del Ayuntamiento, la agencia local Occidente había editado 50.000 folletos y 5.000 pósteres publicitarios de las celebraciones estivales. En la portada de los dípticos aparecía como reclamo el dibujo de un enorme pavo real, el mismo animal que evoca el disfraz vestido por la cantante andaluza en la carátula de su último cedé, Donde más duele . Parecía un cartel hecho a su medida, un traje de sastre, como anillo al dedo. De hecho, en la calle, en los bares, todavía hoy se escuchan comentarios sobre esta coincidencia. Sin embargo, lo que corre de boca en boca por la ciudad se apresura a desmentirlo un portavoz de Occidente: «No es cierto, ya le gustaría a María Jiménez; para el pavo real de la publicidad nos inspiramos en los que hay en el parque, típicos de aquí, no en el disco de la artista».