El Torrente más vanguardista bate su récord

FERROL

PATRICIA REY

Más de dos mil personas recorrieron las instalaciones del centro en el último mes y medio

16 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

El Torrente Ballester pinta -y mucho- en el escenario gallego del arte contemporáneo. Lo dicen con orgullo los ferrolanos. Pero también lo cuentan las expertas voces de la crítica, que en los últimos dos años han esparcido el nombre del centro por las páginas de publicaciones y revistas especializadas. Y lo confirman, además, los números. La exposición Galicia Es Cultura: Vinte anos, vinte escultores , que exhibe el Torrente hasta finales de mes, ha batido el récord de visitas del centro desde su reinauguración como espacio expositivo de arte moderno -a principios del año 2000- y ha atraído a público de toda Galicia a Ferrol. Críticos y neófitos, aficionados y ciudadanos de a pie. Víctor López Carbajales, comisario de la muestra y asesor cultural del Concello, aporta las cifras exactas. Desde su apertura, hace mes y medio, un total de 2.234 personas se han acercado al Torrente para asombrarse -a nadie deja indiferente Es Cultura - ante las obras que han aportado al arte moderno durante las últimas dos décadas veinte de los mejores creadores de Galicia. Sólo los fondos de la Fundación Arco, que llegaron a Ferrol en el otoño del 2001, consiguieron acercarse a esa cifra espectacular. En mes y medio -el tiempo que permanecieron expuestos en el Torrente- atrajeron a dos mil visitantes. Pero los preparativos que precedieron al éxito de Es Cultura no fueron un camino de rosas. Víctor López Carbajales se pasó más de una noche en vela. Y no le cuesta recordarlo. «Era la producción más importante a la que nos enfrentábamos y también la que más trabajo nos exigió. Hubo que traer obras de toda Galicia, Madrid y Valencia y los traslados fueron bastante complicados». A pesar de los obstáculos, el Torrente supo jugar sus cartas y obtuvo el apoyo que necesitaba para un proyecto de tal envergadura. Fundaciones y galerías de toda España cedieron obra de artistas que ya no viven en Galicia -como Leiro y Toubes, que residen en Estados Unidos- y hasta doce creadores viajaron a Ferrol para montar sus piezas.