Los asociados saben que los viejos tiempos de grandeza del ferrocarril no volverán, pero concentrarán todos sus esfuerzos para conseguir que la estación de Ferrol recupere al menos parte de la actividad que tuvo en otras épocas, una tarea que compaginarán con el resto de eventos. Actualmente por ejemplo, en Renfe trabajan cuatro personas en el área de Circulación, más siete en Taquillas. Años atrás, existían talleres y un servicio de paquete exprés. El local de este último es hoy una discoteca, según recuerdan con tristeza, los Amigos del Ferrocarril. En resumen, hace unos veinte años, el personal de Renfe duplicaba al que trabaja ahora en la estación ferrolana. Otro tanto sucede con Feve. Pero, lejos de dejarse dominar por la nostalgia, los aficionados exhiben unas envidiables ganas de trabajar, aunque recuerdan que todavía están buscando un local que no les resulte muy caro para dar luz al trabajo.