La plantilla de la empresa mixta que se encarga del servicio de aguas (Emafesa) está inmersa en un proceso de negociación de convenio colectivo que califica como roto, lo que no acepta la patronal. El diálogo entre la dirección de la compañía y la representación laboral, dicen los empleados, es inasumible; es más, lo relacionan de forma directa con el despido de un operario. Así, tras valorar este difícil impasse, la asamblea de trabajadores, reunida el pasado sábado, ha adoptado medidas de presión para desbloquear una situación que juzgan como inaceptable. Con este objeto, aprobaron abrir una vía de reclamación judicial para exigir una tabla homologada de categorías profesionales, apuntan, que reconozca las tareas -y sus calidades-. Como acción de protesta principal, convocan para el próximo pleno -sesión ordinaria de julio- una concentración de trabajadores que busca hacer llegar a la corporación municipal ferrolana sus reivindicaciones en relación con la suscripción de «un convenio xusto». La legitimidad de esta iniciativa -justifican los sindicatos- nace en la parte del capital social de Emafesa cuya titularidad está en manos del Ayuntamiento (es decir, el 51% de las acciones). Consejo de administración En cualquier caso, los trabajadores esperan que los representantes del Concello en el consejo de administración -cuya próxima reunión está prevista para esta tarde- tomen cartas en el asunto y fuercen al socio privado (Dragados-Urbaser) a articular una solución digna para la plantilla.