Una saturación de la red provoca que setenta y dos familias estén sin teléfono desde hace seis meses Hace seis meses que 72 familias de As Pontes se trasladaron a sus nuevas viviendas en las calles Rita Rivera y Juan Antonio Suances. Hasta ahí, todo bien. Casa a estrenar y todos los servicios a su alcance. Todos, menos uno. A pesar de contar con la instalación de la línea telefónica, está sigue sin dar tono seis meses después. Los vecinos han presentado ya tres reclamaciones: a Telefónica, al Concello y a través de la oficina de consumo. Ante la falta de una solución, ya piensan en acudir al Valedor do Pobo.
28 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.La instalación está completa y sólo pendiente de conexión a la red. Algunos vecinos incluso abonan la factura del teléfono para conservar el número que ya tenían antes de trasladarse a esta zona en donde se han construido seis edificios de viviendas de protección oficial. El único problema que, tras dos reclamaciones, les planteó Telefónica es la saturación de la red, por lo que tiene que sustituirla por una nueva. Su instalación supondrá «facer obra nunha rúa. Sen embargo, dixéronnos que se estaba buscando a mellor solución posible e diso xa fai seis meses», comenta una de las afectadas. En total son setenta y dos las familias afectadas. El presidente de la comunidad fue el primero en remitir una queja a la compañía telefónica. Esto fue el 26 de marzo. Poco después, y ante la falta de respuesta, decidieron poner al corriente de la situación al alcalde pontés, a quien se les manifestó que el trabajo de alta está pendiente de la instalación que permita la conexión. La tercera reclamación fue trasladada a través de la oficina municipal de consumo, el pasado 22 mayo. En esta ocasión, Telefónica manifestó que se estaban estudiando «soluciones». Los vecinos, cansados de esperar y de contar con el móvil como único recurso, siguen esperando. El regidor, Víctor Guerreiro, ha manifestado su intención de tomar cartas en el asunto. Mientras, en la compañía se han abstenido de realizar declaraciones, ya que el trabajo está en manos de los técnicos.