Los sindicatos cifran en un 91% el paro general en la comarca

REDACCIÓN FERROL

FERROL

JOSÉ PARDO

Anuncian acciones judiciales por los enfrentamientos generados en Alcampo Los sindicatos ajustaron ayer las cifras de participación en la última huelga general, cuya capacidad movilizadora incluso superó sus previsiones iniciales. UGT, Comisiones y CIG afirman que, en la comarca, el 91% de los negocios cerró sus puertas y que debido al respaldo social obtenido no sólo mantendrán su discurso frente al Gobierno, sino que reforzarán su estrategia. Ayer, también anunciaron que presentarán una denuncia por la actuación de las fuerzas del orden en la explanada de Alcampo.

24 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Los secretarios comarcales de UGT, Comisiones Obreras y CIG, Juan Luis Dopico, Julio Abelleira y Emilio Cagiao, respectivamente, están más que satisfechos de la respuesta ciudadana conseguida contra la reforma del sistema de prestación por desempleo. El máximo responsable del sindicato socialista relató que en la mayoría de los sectores el paro fue total, mientras que en la construcción y la automoción se llegó al 90%, mientras que en el comercio y la hostelería rondó el 80%. Además, anunció que, durante toda la jornada, la actuación de los piquetes informativos fue de absoluta normalidad, a excepción de lo ocurrido en la explanada del hipermercado Alcampo. Debido a los enfrentamientos, los sindicatos presentarán de forma conjunta una denuncia judicial, mientras que los heridos lo harán de forma individual. Julio Abelleira se comprometió a «seguir insistindo na retirada das medidas» gubernamentales y animó a todas aquellas personas que puedan sufrir represalias laborales por secundar la huelga a acudir a los sindicatos y realizó un llamamiento al ejecutivo para que escuche a la voluntad ciudadana «porque se comenzan a dudar da participación de 25.000 persoas, o paso seguinte será o de dudar da participación nas eleccións». Emilio Cagiao criticó la actitud de algunos empresarios «poucos, pero con grandes responsabilidades, que noutras folgas animaron ós seus traballadores a secundalas e nesta os coaccionaron». Además, afirmó que aquellos que «creían que a clase traballadora estaba desmotivada, evidentemente estaban errados».