Tanto el alcalde como el edil delegado de Urbanismo coincidieron en encuadrar la decisión del ejecutivo autonómico en el programa de actuaciones globales en la ciudad que se marcaron al llegar al gobierno local «e que permitirán unha rehabilitación e rexeneración da cidade», desde la plaza de España hasta el lado opuesto de la urbe. Complacido por el anuncio, Xaime Bello apuntaba hacia el próximo lustro: «En cinco ou seis anos cambiará a fisonomía de Ferrol para ser a capital septentrional do noroeste galego». Para Xosé Lastra «era básico abordar a débeda histórica co cerne da cidade». Agradecido con la Xunta también se mostró el presidente del PP local, Juan Juncal, pero aprovechó el contexto para cargar contra la coalición de gobierno: «El Concello demuestra que no tiene iniciativa para asumir la resolución de necesidades básicas». Apostaba además por un impulso definitivo al casco histórico «para relanzar la iniciativa privada». Juncal pidió «más gestión y menos lamento» y señaló que todas las grandes obras «provienen de otras administraciones, sean del color que sean».