Ocho perceberos viven hoy su cuarto día de encierro en la sala de comisiones del Concello ferrolano Son siete hombres y una mujer que no trabajan desde hace tres meses. Aparentemente, nada nuevo, pero es que desde el lunes desayunan, comen y duermen en la sala de comisiones del Concello, a dos pasos del despacho del alcalde. Es su particular modo de exigir un puesto de percebero en la nómina de la cofradía de Bernardo Bastida. Los «invitados» de Xaime Bello se entretienen con un parchís, se alimentan con la comida que les compra la CIG y duermen, en sacos de dormir, sobre el suelo de moqueta marrón.
01 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Cada uno se entretiene como puede. Pero, la verdad, en la sala de comisiones del consistorio ferrolano, no hay muchos divertimentos. Si acaso ver la televisión, jugar al parchís o asomarse a la ventana para descubrir una nueva panorámica de la calle María. Bueno, en la sala también hay un retrato de El Rey, ahora semitapado por la pancarta que los acompaña: «Perceberos en loita polo pan». A esto mismo se dedican las ocho personas que están encerradas en la casa consistorial desde el lunes pasado. Y, claro, llega un momento en que el aburrimiento se apodera de sus huesos. Es entonces cuando echan mano del teléfono móvil para charlar con la familia y con los compañeros. Los quehaceres se amontonan con la llegada de las visitas. Lo cierto es que los concejales poco asoman por allí, y el alcalde, de vez en cuando. Ayer, el diputado Francisco Rodríguez, del BNG, se reunió con ellos. El frente nacionalista los apoya en todas sus reivindicaciones. Cuentan que no se sienten especialmente bien recibidos, pero explican que no han tenido opción. El colectivo continuará encerrado en el Ayuntamiento hasta que la Consellería de Pesca, en última instancia, no les encuentre una solución. Desde hace tres meses no salen al mar a capturar percebes y, de momento, no podrán hacerlo porque han quedado fuera del plan de explotación para esta temporada.