RÍO DE LA SARDINA
13 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.La gran victoria en Jaén deja al Racing a cuatro puntos del podio. El ascenso ya no es imposible. Sólo el Atleti tiene visos de campeón, el Xerez se desinfla y el resto sube y baja como la bolsa. Los verdes ya demuestran una gran fiabilidad, incluso con goleadas. Van pasito a pasito hasta alcanzar el botín. Con el calendario en la mano, con cinco citas en casa (Eibar, Levante, Recreativo Badajoz y Albacete) y seis fuera (Xerez, Leganés, Gijón, Numancia, Salamanca y Córdoba) hay algunos partidos que se jugarán a la ruleta rusa, debido a la igualdad. Creo que el mayor enemigo del Racing puede ser el propio Racing. El peligro es perder la actitud y el ritmo del último mes. No olvidamos algunos partidos al comienzo de Liga, cuando parecían jugar con un melón e irritaban al público. Por suerte aquello pasó a mejor vida y ahora algunos seducen al acariciarla como una pompa de jabón. Así se marca el nuevo camino. Toca mantener el rictus de una alternativa solvente que en el parqué futbolístico va a la caza de una plaza de ascenso. La afición debe recibir al Racing con alfombra roja en A Malata para que siga manejando el cuero con igual criterio ante el peligroso Eibar de defensa espartana, presión abundante y pegada suficiente para dar un susto a los diablillos verdes, que debemos cuidar como oro en paño. El Racing tiene opcinoes reales de ascenso. Un objetivo compartido por el tridente galo, cada día más en forma ante un sprint final de esperanza, ahora con la primavera, que la sangre altera.