FÚTBOL / RACING
11 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.La torre de babel en que se convirtió el Racing recupera su traductor. En el centro del campo, esa zona donde un pase incomprensible puede cobrar sentido, Luis César dispone del futbolista que mejor entiende el juego. En casi todos los idiomas de la plantilla se maneja Nenad Grozdic, cuyo carácter jovial puede devolver la sonrisa a un equipo deprimido en los últimos tiempos. Además de su lengua materna, el futbolista yugoslavo domina el holandés -cuyas clases semanales le obligó a realizar el Vitesse por contrato-, inglés y francés. Y ayer debutó ante los periodistas chapurreando español. Con un vocabulario todavía corto, transmitió la buena nueva: «El tobillo no está perfecto, pero jugaré. Aunque llevo 25 días con molestias, ya me encuntro mucho mejor y no hay problema para actuar». Infiltrado en el tobillo izquierdo, donde sufrió un esguince en el choque ante el Numancia, Grozdic sólo recurrirá a un vendaje para actuar ante el Elche. Ayer continuaba su rehabilitación en la clínica de Carlos Brage, jefe de los servicios médicos del club. «Sin alcanzar el cien por cien, puede reaparecer sin problemas», confirma el galeno. Además de uno de los jugadores de mayor talento de su plantilla, el Racing recupera parte de optimismo con Grozdic. «Dos derrotas seguidas caben dentro de lo posible. Quedan 21 partidos y es mucho tiempo para remontar», señaló. Lesionado por una patada del jugador del Numancia Curro Vacas, admite con tranquilidad la dureza de los rivales: «En Francia daban más leña». Y no teme marcajes duros después de que otros equipos ya conozcan su calidad. «C''est la vie», comentó en francés con una sonrisa. Y, tirando de repertorio, repitió con otro tópico en inglés de su compatriota Bujadin Boskov: «Football is football».