FÚTBOL / RACING Bernd Schuster, entrenador del Xerez El Xerez guarda a su máxima estrella en el banquillo. Desde allí, el alemán Bernd Schuster, de 41 años, lo mantiene en la zona de ascenso. Todo el glamour de su carrera como jugador, con la Eurocopa ganada con su selección, y sus dos Ligas, seis Copas del Rey, dos Supercopas y una Recopa, repartidas a su paso por el Barça, Real Madrid y Atlético, se torna en modestia en su regreso a España como entrenador. Dirige un recién ascendido a Segunda, juega en un campo prestado en Sanlúcar y sufre la infernal relación entre su club y el Ayuntamiento de Jerez. El domingo visita al Racing, «un equipo atrevido capaz de cualquier cosa».
01 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Tal es la precariedad del Xerez, sin instalaciones propias, que Schuster atiende a los periodistas en un hotel. Allí responde al teléfono con amabilidad e inicia la entrevista con un acento entre catalán y centroeuropeo que recuerda al del también ex-barcelonista Johan Cruyff. -Justo cuando acababa de volver al Barça como asesor del presidente, va y acepta entrenar al modesto Xerez. Parece una apuesta arriesgada. -Lo que quiero es entrenar a un conjunto profesional, en lugar de viajar y ver partidos en el extranjero para el Barça. Cuando me brindaron esta ocasión no me lo pensé. Nadie puede empezar por arriba. -¿Se esperaba así la Segunda División española? -Es similar a la alemana, caracterizadas por la igualdad y la lucha. Cualquier equipo puede ganar en cualquier sitio. La meta en el Xerez es mantenerse como sea, y me gusta ese reto. -Parece coincidir con quienes ven más difícil competir en Segunda que en Primera. -Aquí no te dejan jugar. El rival está más encima. La Segunda es mucho más difícil. Por eso muchos equipos que bajan de Primera tienen problemas aquí, porque no se puede jugar igual. -¿No es una contradicción? Si en Primera hay mejores equipos... -...Aquí no hay tanta calidad ni estrellas que ganen solas un partido. Decide el bloque. -Pero llevando ese razonamiento hasta la última consecuencia, se llega a decir que Zidane fracasaría en Segunda... -Eso es un poco exagerado. Es imposible saberlo porque nunca jugará en Segunda. Pero en general es así: más presión y defensa agobiante. -Y, en ese contexto, ¿se imaginaba a su equipo de segundo tras un cuarto de Liga? -No tanto. Por la pretemporada ya veía lo que podíamos hacer. Aunque aún es pronto. -¿Ya replantearon sus metas? ¿La permanencia sólo? -Primero, vamos a lograr la permanencia de manera matemática. Después, si tenemos tiempo para buscar otra ya veremos. -Ahora visitará al Racing, que también salió lanzado. -El Racing es un equipo valiente y capaz de cualquier cosa. Arriesga con la defensa adelantada y, como contrapartida, llega con claridad. Me gusta su trabajo en las bandas, donde crea la mayoría de sus ocasiones. Incluso vi algún partido que perdió pese a sus oportunidades. Como ante el Oviedo, con una primera parte con muchas llegadas claras. Pero hay que meterlas, claro. -Hace dos veranos, usted fue ofrecido al Racing. ¿Lo recuerda? -Es cierto. Hubo un toque, pero se quedó en eso. No se habló más del tema. -¿Cuáles son sus candidatos al ascenso? -El Atlético, cuya trayectoria me alegra mucho, el Oviedo y otro más que aparezca. -Por ahora aparece su Xerez. -A ver cómo aguantamos, como le pasó al Recreativo el año pasado. Este año parece que ya cayó algo el Burgos. Después están el Salamanca o el Albacete, el propio Recreativo otra vez, el Córdoba... Ya veremos.