FÚTBOL / RACING
06 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El Racing quiere dosificar hoy sus impulsos. Desde la temporada pasada arrastra un lastre en A Malata, ahora ya en perfecto estado. Y aunque los números maquillan las carencias mostradas como local, la plantilla reconoce los problemas sufridos ante el Polideportivo Ejido y el Oviedo. ¿La causa? El cuerpo técnico y la plantilla lo achacan, en primer lugar, a sus ganas de satisfacer a su afición. «El equipo tiene la misma forma de jugar en casa y fuera, así que no se puede explicar por ese motivo. No sé cuál es la razón exacta. En parte se debe a una pura coincidencia. En el partido que jugamos en Lugo ante el Murcia actuamos como locales y lo hicimos bien. Después, con el Ejido jugamos mal y ganamos, y luego el Oviedo simplemente fue mejor», explica Luis César. Aunque el técnico del Racing piensa que la razón puede «responder a algo más mental que táctico, como la responsabilidad de jugar ante nuestra afición y el gran deseo de agradar». Los jugadores también apuntan en esa dirección. «No estamos nerviosos, pero pudimos pagar cierta ansiedad por querer hacer bien las cosas y agradar a nuestra afición», apunta Frank Lobos, quien solicita «comprensión al público». Ismael comparte esa opinión -«qué más quisiéramos nosotros que jugar bien en casa»-, pero aporta otro matiz a la explicación a los problemas del Racing como local, ya que «quizás fuera los rivales se habren y nos dan más espacios, porque nosotros salimos de igual modo». Luis César añade que «puede que sea una cuestión más mental que táctica. El año pasado ocurría con los goles a balón parado. Y bastó que dejase de hablarle a los jugadores de ese tema para que mejorásemos».