FÚTBOL / RACING
01 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Una triste victoria ante el Ejido, un extraño comienzo con dos goles en contra antes de suspenderse el partido de Tarragona y una derrota ante el Oviedo han llevado al Racing de la cómoda parte alta de la tabla a sólo un par de puntos de distancia de los puestos de descenso. Ante un cierto desencanto en el entorno del club, el técnico, Luis César, esgrimió ayer un sólido argumento para que los seguidores vean la botella verde medio llena en lugar de medio vacía. «A los desmoralizados les preguntaría si firmarían esta posición antes de empezar la Liga», argumentó el preparador arousano. Luis César celebra que el Racing disponga ya mañana de una oportunidad para resarcirse del reciente tropiezo ante el Oviedo. Así, la visita al Extremadura permite «que intentemos recuperarnos pronto, que es nuestra obligación». Aunque el entrenador del Racing insistió en su deseo de «no hacer dramas de las derrotas ni fiestas de las victorias porque la competición dura 42 jornadas». En todo caso, el tropiezo ante el Oviedo abrió un pequeño periodo de reflexión en el cuerpo técnico. Antes de iniciar el entrenamiento de ayer, Luis César dirigió una charla a la plantilla para tratar de corregir errores. «Desde que acabó el partido pienso en la forma de paliar los defectos. Comparé valoraciones con mi ayudante Manolo García y con el preparador físico Fran Beade para contrastar opiniones sobre qué futbolsitas estuvieron mal», apunta el entrenador, quien realizará varios cambios en Almendralejo, aunque apunta que mantendrá el 4-4-2 como el esqueleto de su equipo y la misma filosofía de juego para derrotar a un rival peligroso.