CLAVES
04 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Pese a tener delante a un equipo de la talla del Atlético de Madrid, el Racing jugó como siempre, con una clara vocación ofensiva. Betis y Atlético de Madrid, los últimos visitantes del estadio de A Malata, no dudaron en planteamientos claramente defensivos, pese a sus posibilidades. Sin embargo, el técnico ferrolano insiste en su estilo de juego. Un planteamiento que parece que se agradece desde la grada. Es posible que si en la última media hora se hubiera optado por defender al cero a cero, el equipo hubiera perdido igual, aunque seguro que con un peor sabor de boca. La presión en el mediocampo fue perfecta El trabajo de presión de los ferrolanos en el mediocampo fue perfecto. De hecho, los atléticos apenas sí pudieron enlazar un par de acciones de juego combinativo, pese a la calidad de Hugo Leal. Es posible que en los últimos minutos de partido, ya sin Uriz en el campo, el equipo notara un poco de cansancio. Falta de definición en los últimos metros El equipo no tuvo su día en ataque. Pese a la calidad del Atlético de Madrid se pudieron crear cuatro a cinco claras ocasiones de gol. Sin embargo, los ferrolanos dejaron vivo a su rival, que en los últimos minutos, merced a su calidad, consiguió dar dos estocadas con las que mató a los ferrolanos. La expulsión de Uriz El Racing perdió mucho con su expulsión, ya que su trabajo en el mediocampo fue impecable, especialmente a la hora de parar las internadas de los atléticos.