TÉCNICO
18 nov 2000 . Actualizado a las 06:00 h.El fútbol acostumbra a encasillarlo todo: técnicos, jugadores, estilos... En cuanto a los entrenadores, se les suele clasificar entre resultadistas y preciosistas. Es decir, aquellos que apuestan por la practicidad y los que dicen sacrificarlo casi todo en aras del espectáculo. Luis Ángel César vive su primera temporada como técnico profesional con la plantilla más modesta de la categoría. Ajeno a cualquier discusión entre menottistas y bilardistas, apuesta por un juego desenfadado y atrevido para intentar conseguir la permanencia del Racing, lo que le ha llevado a dominar al Atlético de Madrid en el Calderón y a otros de los gallitos de la categoría. «No sé como se juega mal para ganar», dijo en más de una ocasión. Pero, ante la creciente etiquetación de su planteamiento dentro de los preciosistas, el técnico arousano quiso explicar ayer que no se considera un técnico obsesionado por el toque y el juego combinativo, sino que lo que realmente le interesa es «crear ocasiones de gol». Con esto quería matizar sus valoraciones de los últimos partidos, en las que el Racing cayó derrotado. «Cuando digo que mi equipo juega bien y pierde, me refiero a que crea más ocasiones que el contrario, que es lo que me interesa. Eso es para mí jugar bien y no dar toquecitos», explicó. En la rueda de prensa previa al partido, el técnico del Racing argumentó su decisión de convocar a sus veintitrés futbolistas disponibles en que, si el tiempo mejora, el campo puede no estar tan mal como en el partido con el Eibar. «No quiero echar a nadie de menos mañana».