CERCA DEL ÉXITO

La Voz

FERROL

LA OPINIÓN

14 nov 2000 . Actualizado a las 06:00 h.

Luis César es un entrenador con los pies en el suelo y que no sobredimensiona el valor de los jugadores contrarios ni el potencial de los equipos rivales. A Murcia viajó pensando que el encuentro no era de los que hay que hacer un esfuerzo por jugar bien, sino por ganarlo. A eso fueron los jugadores ferrolanos, y para ello el técnico, antes de comenzar el choque, estableció las coordenaas para puntuar. Y basó lo demás en la fe inquebrantable de que se podía ganar si se ajustaban las posibilidades de cada uno en perseverar con el esfuerzo y el buen gusto hasta el final. Y así saltaron a La Condomina los once diablillos verdes como pequeños gladiadores, dispuestos a abrirse camino ante uno de los grandes en la categoría. Empezaron con su juego alegre, dominador, creando presión sobre la portería murciana para encontrar la ocasión y rematarlo. Ocurría en el minuto 36 por mediación de Pablo. Con este gol, las cartas ya quedaban al descubierto, y el único que de verdad quería ganar era el Racing _según cuentan las crónicas_. El rival, desesperado Después ya se sabe, gol anulado y todas las apariciones de los delanteros racinguistas con el balón eran anuncios de gol. Al Murcia se le jugaba con seguridad y paciencia, pues los pimentoneros se mostraban frustrados con el resultado y por momentos se lanzaban desesperadamente por el tanto, desordenando el partido. Incluso imponiendo la arrogancia del que se sabe es el rey de la selva, mientras los ferrolanos seguían pensando que en puerta cerrada no entran moscas y en venirse ya para casa porque echaban algo de menos a su Mamá. Confiados en que las sorpresas no existen y en que son los mejores los que sobreviven, se les subió el pavo, y en momentos de relajación _pueda que alguno se tomara el día libre_ llegó el empate y el cabreo generalizado por lo injusto del resultado y el maltrato que el fútbol daba una vez más al Racing. En resumen, siguiendo fieles al juego combinativo, a que los jugadores pongan todo en el asador, y el técnico estudiando las cautelas tácticas de los partidos, el premio llegará.