El Racing se hunde en A Malata

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FÚTBOL El Racing perdió frente al Eibar por 0-1, lo que significa la cuarta derrota de la temporada en su terreno de juego, tercera consecutiva. Un resultado que mantiene a los ferrolanos en el vagón de cola de la clasificación, de donde cada día tienen la salida más complicada.

05 nov 2000 . Actualizado a las 06:00 h.

La suspensión del partido hubiera sido lo más lógico, aunque sólo fuera por respeto al aficionado, el que paga, ya que era imposible ver un poco de fútbol en el anegado terreno de juego de A Malata. El colegiado se limitó a salir al campo quince o veinte minutos antes de que comenzara el partido, no se llevó ni un balón para ver si rodaba, y decidió que se jugara el encuentro. Mientras tanto, los directivos racinguistas lamentaban la intensa lluvia que caía del cielo: «La hemos pedido frente al Tenerife y no llegó y nos cae ahora frente al Eibar, un equipo que se encuentra como pez en el agua en estas condiciones». Sentenciaban con un: «Definitivamente, el Racing no tiene suerte». Al final del choque, los jugadores ferrolanos lamentaban que el árbitro hubiera autorizado que se jugara un partido en estas condiciones. El encuentro en sí no tuvo mucha historia. Apenas se habían disputado cinco minutos de juego y tras una jugada a balón parado, Dudo Pavlicic trata de rechazar el balón aunque lo único que hace es peinarlo, el esférico le llega a Olano, sólo en el primer palo, que casi sin ángulo supera a Aizkorreta con un balón pegado al poste. El 0-1 no hizo sino reforzar el planteantemiento defensivo del veterano Blas Ciarreta, que no sólo puso a cinco hombres en la defensa, con marcajes individuales a Villa y Borja, sino que colocó a tres hombres más por delante de la defensa, mientras que Aitor Aguirre y Arenaza, además de presionar al Racing en su salida del balón, esperaban un pelotazo de atrás para tratar de sorprender en una contra. El Racing quiso mover el balón aunque fue imposible. La intensa agua que había sobre el terreno de juego se transformó, pasados los primeros 20 minutos, en un auténtico barrizal. La única solución fue darle al balón hacia arriba por el aire y esperar un fallo de los vascos o aprovechar una de las faltas que se crearon al borde del área. Los ferrolanos se acercaron al área rival, aunque apenas sí dispararon a puerta. La única acción clara fue una internada de Villa que pudo ser objeto de un penalti, aunque el árbitro no lo entendió así. En la segunda mitad del encuentro, Luis César dio entrada a Sueiro en el lugar de Jordi, que en la primera parte había visto una tarjeta, así como a Henrique en el lugar de José Ángel, pasando Pablo a lateral izquierdo. Apenas se habían disputado dos minutos de juego y el Racing tuvo la ocasión más clara del partido. Sin embargo, Borja falló un balón a bocajarro, ya que se le fue alto. El delantero ferrolano, autor de tres goles, tiene la pólvora mojada.