FÚTBOL / RACING Racing y Betis no se enfrentaban en competición oficial desde la temporada 78/79, con doble triunfo para los sevillanos, 3-1 y 0-2. Un año en el que los ferrolanos, tras un fugaz paso por la División de Plata, retornaban a la Segunda B, mientras que el Betis subía a Primera de la mano de Gordillo, Esnaola, Cardeñosa o Benítez, entre otros.
18 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Veintidós años después la historia parece repetirse, aunque hay que esperar que con diferente desenlace. El Racing retornó al Villamarín, ahora estadio Manuel Ruíz de Lopera, para medirse a un Betis que nuevamente aspira al ascenso de categoría. En esta ocasión, los ferrolanos tampoco han podido ganar y encajaron la tercera derrota que supone un nuevo y duro golpe para un equipo que sigue sin puntuar. El comienzo del partido prometía mucho. Luis César, que decidió dejar a Sanromán en la caseta, planteó un equipo con Uriz por delante de la defensa, mientras que Sueiro se incorporó al medio campo, dejando sólo a Borja arriba. Un planteamiento con un 4-1-4-1 que parecía poner en apuros a un Betis que pronto escuchó las primeras protestas de los aficionados. Borja, en dos ocasiones en los minutos 1 y 5, pudo adelantar a los ferrolanos en el marcador, aunque le faltó remate. El Betis se limitó a meter balones arriba para intentar ganar la espalda. Cuando parecía que el Racing tenía perfectamente controlado el partido, Amato, a los 21 minutos, sorprende a Aizkorreta con un tiro desde fuera del área que se cuela por la escuadra. El Racing entró en una dinámica de nervios y precipitación, mientras que el Betis, especialmente motivado, comenzó a poner en apuros a los ferrolanos. El propio Amato estuvo a punto de anotar el segundo gol de su equipo a los 25 minutos, aunque su remate de cabeza salió fuera. Dos minutos más tarde Aizkorreta salva un nuevo tanto al parar un disparo de Gálvez. En los minutos siguientes, Luis Fernández y Amato avisaron de su peligro. Hasta que llegó el segundo gol, minuto 39, tras una buena jugada de Amato que rechaza Aizkorreta y que aprovecha Merino para enviar a la red el balón, que golpeó en un defensa. En esta jugada se lesionó Íñigo, que tuvo que irse sustituido por Abel Buades, quien pasó a jugar en la medular, mientras que Uriz jugó de central. En la segunda parte del choque Luis César dio entrada a Pazolo en lugar de Borja, para mejorar el potencial ofensivo. El Betis, a favor de corriente, comenzó a jugar a placer, se defendió con orden, presionó en la medular y contraatacó. Llegaron nuevas ocasiones, como una de Amato a los 52 minutos que salió rozando el poste. La afición, cual si estuviera en la Maestranza, comenzó a brindar los primeros olés. (Sigue en la página siguiente)