El populoso barrio invierte más de 18 millones de pesetas en unas fiestas que rivalizan con las que se viven en el centro de la ciudad Los vecinos de Caranza están decididos a proyectarse más allá de los lindes de su barrio. Y no hay mejor manera de hacerlo que organizando unas fiestas atractivas.
04 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Para ello, a las verbenas y otros eventos propios de estos programas, han añadido una feria en la que se darán cita artesanos de Vila do Conde, Cartagena y, si es posible, Masalla (Nicaragua), por ser las tres localidades hermanadas con Ferrol. También tendrán una semana náutica, con natación, vela, piragüismo y traíñas. La comisión organizadora presentó ayer su programa y anunció que el concejal de Cultura, Bonifacio Borreiros, será el pregonero. Explicaron el porqué: «Borreiros se acordó de Caranza cuando era director general de Cultura, en los años 87, 88, 89, momentos difíciles en el barrio, su ayuda fue inestimable», afirmó José Graña, vicepresidente de la asociación vecinal. Con el pregón de Borreiros como puente entre el pasado conflictivo y el presente prometedor, el barrio se prepara para celebrar entre el 16 y el 21 de agosto unos festejos que cuestan más de 18 millones (ayudan el Concello y otras instituciones), y que contarán con actuaciones como las de Herdeiros da Crus. Paseo marítimo Todos los actos se celebrarán en el paseo marítimo, actualmente en construcción, de ahí que los organizadores hayan agradecido la colaboración de la Autoridad Portuaria y de la empresa Necso, que lo dispondrán todo para que las obras no constituyan un obstáculo. Mientras, siguen adelante los festejos de Ferrol. Ayer hubo más folclore. Los grupos que participan en A Repichoca fueron recibidos en el Concello a las ocho de la tarde, y después actuaron en la plaza de Armas, una zona convertida estos días en improvisado escenario, con más de 1.300 sillas. Durante el día, los artesanos que instalaron sus puestos en la calle Dolores tuvieron ocasión de realizar sus últimas ventas. Hoy, sábado, sólo habrá espectáculo nocturno, con Sabina en el Reina Sofía. Mañana, en cambio, los niños podrán disfrutar durante la tarde de una nueva edición del juego gigante de la Oca. Además, a las 21.30, festival de habaneras y a las diez de la noche, concierto de Danza Invisible.