«No vamos a hablar de privatizar»

La Voz

FERROL

KOPA

FÁTIMA FERNÁNDEZ LA ENTREVISTA Ignacio Fernández Toxo, secretario nacional de la Federación Minerometalúrgica de CC OO Ser o no ser. Conflicto con Bruselas o conflicto social con la comarca de Ferrol. Cierre o imaginación. Ante estos dilemas, el Gobierno optó por la decisión más patriótica: integrar los astilleros públicos civiles y militares en un único grupo de construcción naval (Bazán) para evitar la quiebra de los primeros y tratar de consolidar un sector en permanente crisis de inadaptación al mercado. Ignacio Fernández Toxo, secretario nacional de la Federación Minerometalúrgica de CC OO, descartó que el paso inmediato sea su privatización. De hecho, afirmó, que, de momento, «no vamos a hablar de ello».

27 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Toxo es uno de los responsables de la operación de fusión de los astilleros. Es también especialista en el sector naval y trabajador de Bazán. -¿Cómo han llegado a esta decisión? -No hemos hecho más que copiar el proceso que se vivió hace quince años en los astilleros públicos de otros países europeos, como Francia y Alemania. La situación anómala era la nuestra, que impedía la diversificación de Bazán desde 1978, o que Astano pudiese construir barcos. Durante estos años, nadie pensó en potenciar esa industria. -¿Por qué ahora? -Fue una necesidad virtual del Gobierno. A final de año expira la posibilidad de seguir financiando una parte del barco con primas a la construcción. Había que tomar una decisión, o cierre o imaginación, o lo que es lo mismo, conflicto con Bruselas o conflicto social. -Y eligió el primero. ¿Realmente, Bruselas puede impedir el proceso? -Yo creo que legalmente no. -¿Qué astilleros saldrán más beneficiados? -No se trató tanto de buscar una salida a la quiebra de Astano como de aprovechar el boom que está experimentando la construcción militar. Bazán podría haber ampliado sus propias capacidades (desarrollar un astillero en otro lugar, por ejemplo), pero se optó por fusionar las dos empresas e incorporar los astilleros civiles a la estructura de la factoría militar. -En septiembre se iniciarán las negociaciones para engrasar la maquinaria del nuevo grupo... -Entre el 15 y el 20, concretamente. Las negociaciones partirán de la base de que el plan de Bazán se debe cumplir. Quiero lanzar un mensaje de seguridad. La gente de Bazán tiene que darse cuenta de que todo está cambiando a un ritmo tan acelerado que, o también cambias, o desapareces. Es imposible seguir manteniendo una industria de construcción naval militar en sentido estricto porque, de momento, nos las prometemos felices porque Corea todavía no está en el sector militar, pero ... ¿qué se lo impide? -¿Cómo se decidirá el reparto de trabajo? -Más o menos, cada astillero sabe cuáles son sus capacidades. De momento, Astano podrá construir buques convencionales. Y, eso, para la ría, es muy importante. Además, es posible que la nueva empresa necesite un nuevo dique grande como el que posee Bazán. -Tras el plan industrial, la SEPI aboga siempre por la privatización, ¿no? -Hemos convenido que esa idea no se incluya en la negociación. Aunque haríamos mal si nos quedásemos en una postura de resistencia ante ese hecho. Los astilleros, por razones estratégicas, deben permanecer en manos estatales. Pero, si eso impidiese futuras alianzas supraestatales, pues, a lo mejor, la presencia del Estado puede ser un lastre.