­El galletazo de Android

Google acaba de desempaquetar la versión 8.0 de su sistema operativo móvil. La actualización, bautizada como Android Oreo, ha conseguido estirar la batería y liberarnos de la saturación de notificaciones. Pero, de momento, solo estará disponible para los teléfonos del gigante de Internet

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Dice Android que su nuevo sistema operativo es más rápido, más inteligente, más poderoso y más dulce, especialmente complicada de cumplir esta última promesa si hacemos recuento de algunos de los miembros de la azucarada familia del software del androide verde: Cupcake, Jelly Beam o Marshmallow. Toma el relevo Oreo, clásico sandwich de galleta relleno de crema y ahora también versión 8.0 del engranaje informático móvil más utilizado del mundo. Llegará a los dispositivos en cuestión de semanas. No a todos. Solo a los que sean capaces de soportarla.

De momento, la actualización aterrizará solamente en los teléfonos de Google (Nexus 5X, Nexus 6P, Pixel, Pixel XL y Nexus Player), mientras otras compañías, como Nokia, Huawei, HTC, LG, Sony y Samsung, trabajan a contrarreloj para incorporarla como muy tarde a finales de año. Su puesta de largo coincidió con el eclipse solar del pasado lunes, momento estratégicamente escogido por el gigante de Internet para contarle al mundo oficialmente todas las novedades de su sistema reajustado, que de cara al usuario son pocas, pero significativas.

En primer lugar, Android Oreo optimizará el consumo de batería del teléfono. ¿Cómo? Poniendo límites a la ejecución de aplicaciones en un segundo plano que, invisibles, desangran al aparato a golpe de actualizaciones o geolocalización sin que el usuario se dé apenas cuenta. Será además compatible con Instant Apps, una nueva función de Google que permite usar programas (de forma limitada) sin necesidad de descargarlos.

La segunda característica importante del nuevo software tiene que ver con la reproducción de los vídeos, que ahora arrancarán en una ventana flotante que permitirá al usuario seguir navegando en el teléfono y ejecutar otras tareas sin detener el visionado. Cambiarán también las notificaciones y los emoticonos. Las primeras se visualizarán como las de iOS, con un punto rojo sobre las apps que avisará de las alertas pendientes, y podrán ser gestionadas en función de su importancia: las que tengan el nivel máximo (por ejemplo, un grupo de WhatsApp o los avisos de una cuenta de Twitter) no solo sonarán, también activarán el led y lanzarán un mensaje en la pantalla bloqueada. Las menos importantes, podrán ser silenciadas o relegadas a un segundo plano. ¿Y los emojis? Rediseñados por completo, con colores más brillantes y estética más realista.

Por último, la seguridad y la fluidez será dos de los puntos fuertes de Android O, un sistema operativo ágil y hermético, que instalará velozmente las actualizaciones y que llegará ya con Google Play Project de fábrica, una capa protectora que analiza el dispositivo constantemente de forma automática, protegiendo la navegación, asegurándose de que las herramientas funcionan correctamente y blindando al aparato ante posibles ataques.

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