Citroën Mehari: una navaja suiza a la francesa

Por Óscar Ayerra

EXTRAVOZ ON

Alfonso Pérez Dorado

Este práctico vehículo con carrocería de plástico apareció en 1968 inspirado en el mini moke ingles y en el buggy californiano surgidos a principios de esa década. En poco tiempo se convirtió para muchos, en una herramienta multiuso y para otros, en una diversión campestre sin fin. En definitiva había nacido una especie de navaja suiza capaz de moverse por todo tipo de terrenos además de contar con una modularidad que sorprende todavía hoy en día.

21 sep 2021 . Actualizado a las 10:43 h.

Capaz de transformarse en un descapotable, un pick-up o un todo camino de cuatro plazas, este vehículo popularizó un concepto que se adelantó a su tiempo y que hoy en día podría atravesar terrenos que ya les gustaría a muchos Crossover.

Citroén presentó este singular automóvil en el mismo mes en que surgía la mayor revuelta estudiantil y obrera en Francia de toda su historia, y que puso en jaque al gobierno francés desembocando en unas elecciones anticipadas. Entre infinidad de protestas y huelgas generales, un coqueto campo de golf al norte de París sirvió como escenario para la presentación a la prensa de ocho autos denominados Dyane 6 Mehari. Al igual que el mayo francés, se convertiría en una revolución, pero en este caso sobre ruedas. Aquel 16 de mayo, resultó ser la culminación de un diseño sorprendente en el que Citroen nada había tenido que ver.

LA IDEA DE UN NOBLE FRANCÉS

A pesar de llevar el nombre de Citroen, la marca francesa ni tan siquiera lo había planeado. Todo había surgido de la genialidad de uno de sus proveedores de piezas de plástico, Roland de la Poype. Noble, héroe de guerra y propietario de una empresa de plásticos denominada SAEB. Creada en 1947, utilizaba el plástico termoformado -ABS- como material innovador para la construcción de objetos de todo tipo. Un visionario al que los éxitos no tardarían en llegar, en 1952 inventa el envase de plástico tipo Berlingot, una especie de bolsa cojín para líquidos con el que revolucionó el mercado del packaging. Éxitos que años más tarde le llevaron a entablar una relación profesional como proveedor de piezas de este material para Citroen. A principios de los 60 ya suministraba los salpicaderos del Citroen DS o los guardabarros del AMI 6 break, además de paneles de puertas y otros elementos de plástico.