Su hermano fue el donante. Tras hacer varias pruebas, solo resultó compatible el riñón de uno de sus tres hermanos. Su familia se volcó al 100 %.
18 feb 2018 . Actualizado a las 05:00 h.En cuestión de minutos, este lucense vio como su vida se apagaba. Tras acudir al Hospital por urgencias, le indicaron que sus órganos se estaban secando. Hoy se cumplen 41 años desde que José Luis Real fue trasplantado de riñón. En cuestión de instantes, este lucense se vio en otro mundo. Nacido en 1942, su salud era perfecta hasta que una tarde de verano, tras dejar a unos familiares en la estación de tren y llegar a su casa, tuvo que acostarse porque empezó a encontrarse fatal. «A media noche la sensación de malestar se agravó y notaba que me desvanecía. Mi mujer me llevó al Hospital de Lugo y de allí me trasladaron de urgencia para el de Santiago», recuerda José Luis, a quien de un día para otro le diagnosticaron una nefritis crónica.
Desde ese momento empezaría la lucha de este lucense para superar una enfermedad muy complicada. Durante 19 meses acudió tres días por semana a hemodiálisis, a la vez que empezó a barajar la opción de un trasplante. El apoyo familiar era clave y afortunadamente lo tuvo. Sus tres hermanos le ofrecieron donarle el riñón que necesitaba para gozar de una mejor calidad de vida. Sus órganos se estaban secando y en poco tiempo dejarían de funcionar. «En el momento de pensar en el trasplante, mis tres hermanos me acompañaron a Barcelona para hacer las pruebas de compatibilidad. Solo resultó compatible el riñón de Fernando, el tercero de la generación», cuenta José Luis, quien recuerda cómo, tras recibir los resultados de los test médicos, su hermano no lo pensó ni un momento y decidió cederle el órgano.
El 18 de febrero de 1977 fue trasplantado. La operación resultó perfecta a pesar de que ambos despertaron con mucho dolor, envueltos en cables y rodeados de máquinas. José Luis tuvo que ser aislado unos días y la primera visita que recibió fue la de su hermano. Su donante. Después tocaron revisiones periódicas y un tratamiento de por vida con dos pastillas todas las mañanas. Actualmente José Luis Real continúa haciendo vida normal y se encuentra en buenas condiciones. Circunstancias de la vida, su hermano salvador fallecería años después de donarle el riñón.