Medicina china: de la prevención al equilibrio

Prevenir. Esa es la palabra que preocupa a los profesionales que imparten técnicas de medicina china en Galicia. Una opción que avanza hacia la integración con la medicina occidental para ofrecer soluciones de primera instancia y ayudar al organismo a reestablecer su equilibrio y alcanzar la curación. Cada vez más personas se benefician de ella.

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Santiago Marcuño es especialista en medicina china y dirige desde hace años el centro VitalSaludVigo, en la ciudad de Vigo. Un centro acreditado por la Fundación Europea de Medicina Tradicional China en el que realizan prácticas de acupunura los médicos de cuarto año de la Escuela Superior de Medicina Tradicional China y la Universidad de Medicina Tradicional de Pekín. Marcuño, que es tutor en prácticas por estas instituciones, recuerda que la medicina china «tiene que ser estudiada en centros que den una formación académica y científica correcta, de cinco años. Tienen que ser profesionales avalados por todos estos organismos, acreditados para el uso profesional de la medicina china y la acupuntura».

Según explica Marcuño, la principal meta de la medicina china es la prevención, que se logra desde varios frentes como la dietética, la fitoterapia, los masajes o la acupuntura. El objetivo es recuperar el equilibrio del cuerpo, regularlo de nuevo, por eso es importante acudir al centro cuando aún no hay patologías severas. «Cuando uno empieza a no dormir bien, a dolerle la barriga, a tener alteraciones intestinales... Son cosas que hay que regular antes de que entremos en fases crónicas».

Para eso, se estudia el caso y se interviene de distintas formas: sobre el microbioma intestinal, «muy importante para que lo que comamos realmente sirva para nutrir el cuerpo»; sobre la hidratación, «para la eliminación correcta de los desechos derivados del metabolismo celular»; y sobre la microcirculación, muy importante para que reciban los tejidos la nutrición, que cuando funciona mal es la causa, por ejemplo, de que haya «personas con una edad biológica y cronológica que no coinciden».

Hoy en día el 50 % de las consultas son por ansiedad, estrés, problemas emocionales, insomnio o problemas digestivos causados por los nervios... ¿Es el estilo de vida occidental lo que nos está enfermando? «No podemos evitar este ritmo de vida. Hoy vivimos en grandes ciudades, nuestra sociedad tiene ese ritmo el cual tiene la capacidad de alterarnos y hay que aprender a regularlo. -explica el experto-. La filosofía de los orientales puede enseñarnos a relajarnos, por eso yo siempre, como parte de la terapia, enseño técnicas de relajación. Si no restablecemos el orden, el problema no se soluciona. Hay que saber relajarse, saber comer... todo esto es importante».

Y ahí está el hueco de la medicina china, una gran desconocida que ahora empieza a integrarse poco a poco en nuestra sociedad. «La evolución de la medicina china está tirando hacia un modelo científico demostrable y confirmable. Se llama medicina integrativa. Es la unión de las dos medicinas, que se está facilitando ya en muchos hospitales del mundo. En oncología se está utilizando para paliar los daños de la quimioterapia, para que el paciente pueda soportarla mejor y no haya una caída del sistema inmunitario. En fertilidad se está combinando, y muchos centros de fertilización tienen médicos de acupuntura». Es un complemento, porque «la medicina hospitalaria es necesaria, y cuando hay un conflicto importante olvídate de la acupuntura. Ahí necesitamos a los servicios hospitalarios occidentales».

La integración es un proceso lento, pero en lugares como Cataluña ya existe un proyecto para hacer un hospital de medicina china que se podría incluir en las prestaciones de la sanidad pública. «En Madrid también hay muchos movimientos -asegura Marcuño-; en Galicia de momento menos, pero yo aquí tengo muchos médicos de la seguridad social que vienen a formarse para aprender técnicas y utilizar la acupuntura en centros sanitarios».

¿Se puede entonces decir que la acupuntura cura? «Ninguna medicina llega en realidad a curar. Lo que hace cualquier medicina es poner el cuerpo en una disposición de orden orgánico, funcional y metabólico; para que sea la propia biología capaz de resolver los conflictos, y la acupuntura es una técnica médica que cumple con esa función perfectamente».

Un ejemplo del funcionamiento de la medicina china para prevenir males mayores: «Una mala digestión, por ejemplo, implica con el tiempo una mala nutrición y pérdida de calidad de vida. El cuerpo tendrá tendencia al envejecimiento prematuro y a la degeneración celular. La acupuntura regula la digestión, ayuda al estómago a funcionar bien y la salud se recupera».

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