Cuando el mal ya está hecho, el cuerpo nos pide una tregua. Existen varias dietas para compensar los excesos navideños: las más drásticas proponen tomar solo zumos y batidos verdes, pero basta con un menú equilibrado con fruta, verdura y proteína. Eso sí, los dulces fuera.
18 dic 2016 . Actualizado a las 04:00 h.Cena de amigos, comida de primos, cañas con los compañeros de trabajo, merienda familiar, desayuno especial con los niños, quedada de empresa... Parece que en el mes de diciembre no hacemos más que comer y una de las frases estrella es «me he pasado». «Hay que intentar comer con moderación durante las fiestas», explica la nutricionista María Viña. Aunque sin agobiarse. Su máxima es «una vez al año no hace daño» y reconoce que, en estas fechas (con la cuesta de enero a la vuelta de la esquina) no es buena idea subirse a la báscula ni proponerse retos imposibles.
Después del atracón navideño o entre comilona y comilona debemos intentar equilibrar el organismo. Sea saliendo a pasear o comiendo menos en los días que no son festivos. Para desintoxicarse es importante llevar una dieta restrictiva, pero equilibrada, en la que muchos expertos apuestan por dar protagonismo los alimentos de acción drenante, que favorecen la eliminación de toxinas, junto a otros cuya asimilación genere pocos deshechos. Así, recomiendan elegir pescado antes que carne, cambiar el café por té, utilizar aceite de oliva virgen e incluir siempre en la dieta cereales integrales, fruta y verdura.
Entre los alimentos que tienen más fama para depurar el cuerpo se incluyen puerros, apio, judías blancas, pasta integral, queso fresco, espárragos, alcachofas, achicoria, calabacín, raya, lenguado pepino, fresas, uva, melón, cerezas, limón, piña, ciruelas pasas, pomelo rosa, ajo, cebolla y kiwi.
¡Vivan los líquidos!
Otra norma fundamental para sobrevivir a los atracones navideños son los líquidos. El agua es un aliado indispensable para depurar el organismo. ¿Pero cuánta debemos beber al día? Pues lo recomendable, según los expertos, para acompañar a una dieta son entre dos y tres litros diarios. Si te cuesta beberla puede ser también en forma de infusiones, pero sin azúcar y nunca después de las siete de la tarde porque, aseguran, se descansa peor ya que estimulan el sistema nervioso.
Hay muchas dietas para compensar los excesos navideños, pero ¡ojo!, las que proponen ayunar o vivir solo de batidos verdes durante una semana son contraproducentes y peligrosas. «Estoy en contra de todo lo que sea radical. No hay alimentos milagro, dietas instantáneas o un deporte que te haga bajar varios kilos en una semana», explica Viña. Además, la experta recuerda que cada año al terminar las fiestas navideñas surgen en las consultas de los nutricionistas personas motivadas que prometen hacer dieta, ejercicio físico, tener una vida más sana y hasta estudiar ingles. Todo a la vez. «Si no estás acostumbrado a hacer deporte es mejor empezar poco a poco. Es más efectivo, por ejemplo, que vayas cada día a caminar una hora que de repente te pongas a correr varios kilómetros y te acabes lesionando», opina.