Sucumbir al dulce placer del chocolate es más fácil cuando uno no piensa en las consencuencias. Pero esto ahora es cada vez más difícil, porque ha nacido una generación de escáneres que son capaces de dar al consumidor información práctica sobre la composición de los alimentos: azúcares, gluten, huevo, conservantes.... y, claro, también las calorías
17 jul 2016 . Actualizado a las 04:00 h.Esta manzana contiene pesticidas, es transgénica o tiene bacterias? ¿Cuántas calorías tiene? ¿Engorda? A simple vista es imposible saberlo, pero una nueva generación de escáneres pronto podrá permitir al consumidor verificar por sí mismo lo que come.
Esta tecnología, basada en el espectrómetro, ha sido utilizada antes con otros objetivos, pero ahora se ha abierto un amplio universo de posibilidades, y varias compañías estudian comercializarlo. ¿En qué consiste? El escáner envía un haz de luz hacia una fruta, una legumbre o un trozo de carne, por ejemplo, que rebota las ondas. Éstas son analizadas y permiten obtener información del producto: cantidad de carbohidratos, lípidos y fibra, así como las calorías que contiene y otros datos. De momento no es viable escanear un plato preparado, como una pizza o una tarta, a menos que se escaneen separadamente todos los ingredientes que se utilizaron en la preparación.
Opciones
Entre quienes buscan repartirse el negocio del análisis rápido de la comida se incluyen empresas como la israelí Consumer Physics, así como la estadounidense TellSpec, que ya elaboraron escáneres diminutos que se pueden usar como un accesorio conectado a internet a través de un smartphone.
La primera ya ha comenzado a entregar sus primeros aparatos SCiO, que cuestan unos 225 euros, mientras la primera generación del Food Sensor de TellSpec estará disponible en agosto o septiembre por casi 350. En este caso el aparato, además, calcula el índice glicémico, una importante información para los diabéticos.
La empresa afirma que también puede detectar la presencia de gluten, nueces, maní, huevo o leche, que son las principales fuentes de alergias. En cuanto a los pesticidas o los alimentos genéticamente modificados (OGM), el director general de Consumer Physics, Dror Sharon, estima que será cuestión de tiempo. «Nos ocuparemos de los pesticidas el año que viene», explica Isabel Hoffman, directora general y fundadora de TellSpec.
Directo al teléfono
Pero para imponerse en este nuevo mercado, la clave no es tanto el alcance de la información que se puede obtener, sino la comunicación con el teléfono. Una vez que el escáner esté dentro del móvil, la herramienta será más útil para millones de consumidores.
«Tengo la seguridad de que es factible», asegura Dror Sharon, si bien no quiere especular con una fecha aproximada de lanzamiento. Trabaja actualmente con Analog Devices, una firma estadounidense especializada en tecnología conectada, con la cual firmó un acuerdo en febrero.
«Hace 15 años habría sido difícil imaginar que cada uno de nosotros iba a tener un GPS en su teléfono», recuerda Sharon, previendo una democratización similar para este escáner de comida.
Cartas de calorías
En Galicia, el porcentaje de obesidad en los adultos se acerca al 30 por ciento. El endocrino Diego Bellido recordaba recientemente la necesidad de que la población sea consicente de lo que come. «Las instituciones deben fomentar los platos saludables, restringir las grasa de los alimentos precocinados, evitar el consumo en los colegios de bebidas de alto contenido calórico o evitar el aumento del tamaño de las raciones en los restaurantes», subraya Bellido, quien aconseja a la hostelería tener cartas de calorías, de forma que sea «obligado» que cuando se coma una cosa, «se sepan las calorías que se están comiendo». Pero, además, combinar la alimentación sana con el deporte es esencial para lograr un estilo de vida sana, según los expertos.