Una modelo en el laboratorio del Oncológico

Lidia de Moura Picallo, naronesa de 23 años, bailarina y modelo, también trabaja como técnica en el laboratorio del hospital coruñés


Estamos en lo mejor del verano. Fiestas, cenas, abrazos, besos, anocheceres, terrazas, conciertos, reencuentros... Es la fotografía de esta época del año. Pero no hay que olvidarse de que hay otras muchas personas que, por razones de salud o familiares, no pueden disfrutar como les gustaría. Es la cara y la cruz de la vida. Hago esta reflexión mientras hablo con la joven de 23 años Lidia de Moura Picallo, natural de Narón (A Coruña), estudiante de segundo de Enfermería en Ourense, bailarina y modelo, y cuyo primer apellido tiene origen en Madeira, una isla que aun no conoce. «Colaboro en catálogos para tiendas, sesiones de fotos o algún que otro desfile con diseñadores gallegos como Antía Ferreiro o Javier Barrio. Me llegaron a ofrecer trabajo como modelo en Madrid pero eso suponía dejarlo todo y en aquel momento no acepté», comenta Lidia, que por tercer verano consecutivo trabaja como técnica en el laboratorio del Centro Oncológico de Galicia ubicado en A Coruña. ¿Y qué dicen los pacientes cuando ven una enfermera así? «Jolín, me piropean, y me dicen que por qué no me dedicó más a lo de la moda. Tengo claro que cuando pasen unos años lo de ser modelo será difícil por la edad y me costó mucho entrar en Enfermería», contesta sonriente y con gran sentido común esta joven que se declara «alegre, sencilla y luchadora. Me preocupo mucho por las cosas y por los demás, me gusta que la gente de mi alrededor esté bien». Apasionada de los bailes de salón, representa la belleza del verano gallego en un edificio donde se lucha por mantener la belleza de la vida.

Piedrahíta, entre admiradores argentinos

En el gran Teatro Maipo (con capacidad para más de 800 personas) de Buenos Aires, la cuna de Les Luthiers, arrasó el gallego Luis Piedrahíta. «Habíamos programado dos funciones y tuvimos que añadir una tercera por la gran demanda», destaca el mago y humorista, que también actuó en las localidades de Córdoba y Mendoza. «Mi humor es global. Aquí lo ven exótico, pero lo entienden. Lo que nos sucede a nosotros con los Luthiers (que este otoño regresan a Galicia). No hago chistes de Belén Esteban o Rajoy ni nada demasiado caduco. Busco un humor mas perenne, de la condición humana, de lo que tenemos en común. Nada de chusmería ni cotilleo, y por eso es exportable», analiza sobre su éxito.  El espectáculo que presentó es Dios hizo el mundo en siete días... Y se nota, que ya había estrenado en su día en España. ¿Y se ríen de lo mismo los argentinos? «Hay que variar algo, pero no mucho. En el guion hay 20.000 palabras y cambié solo 16 o 17, pero hay que cambiarlas porque sino no se entiende. Facturar la maleta por despachar la valija, zumo de bote por jugo envasado,  o balda por estante. Ya no digamos coger, que aquí solo significa acto sexual por lo que imagínate haciendo magia decir coge una carta», comenta desde la capital de la quinta provincia gallega. «Se me acerca mucha gente a pedir autógrafos y cuando les pregunto el nombre hay muchísimos con apellidos como Lavandeira, Salgado, Taboada o Feijoo que delatan su origen gallego, pero ya son de tercera o cuarta generación». Ahí lo tienen rodeado de admiradores como si estuviese en el García Barbón de Vigo o en el Teatro Colón de A Coruña. Traspasa fronteras y sus historias basadas en las frases de madres triunfan lejos de su tierra natal. «Por ejemplo la de:, ?¿Qué pasa, que si todos tus amigos se tiran de un puente, tú también te tiras??, también funciona muy bien aquí y les hace pensar que yo vengo del otro lado del charco y las madres dicen lo mismo. Las madres son iguales en todo el mundo».

Premios a gallegos

La Asociación de Empresarios Gallegos en Cataluña entregó hace unos días sus Títulos de Excelencia Gallega a personas que destacan por «su humanidad y el orgullo mostrado hacia sus orígenes», apuntan. Los galardonados fueron Borja García-Nieto Portabella, Jesús Costa Vila, Moncho Neira Pérez, Manuel Mandianes Castro y, en la categoría de deportes, mi buen amigo Roberto Trashorras, jugador del Rayo, natural de Rábade (Lugo). Para la próxima edición ya pueden ir pensando en Piedrahíta y, porque no, en Lidia de Moura, la modelo que trabaja en el delicado laboratorio del Oncológico.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
16 votos

Una modelo en el laboratorio del Oncológico