La asfixia financiera que sufrirán los concellos en los próximos años los abocará a tener que mancomunar la prestación de algunos servicios básicos para poder cumplir con las funciones que les atribuye la Constitución y la ley básica, como son la traída de aguas, el saneamiento, el tratamiento de residuos, abastecimiento y control alimentario o cementerios.
Es, de hecho, la única vía que tendrán a su alcance para no tener que salvar la parte del león en la prestación de los servicios sociales básicos, después de rebajar al mínimo los gastos de funcionamiento y administración. Proyectos como el que los concellos de Ames y Brión metieron en la agenda, para empezar a fusionar sus cuerpos de policía local, es posible que empiecen a verse más en Galicia, si bien el Gobierno central presentó un recurso de inconstitucionalidad contra una ley de Aragón que avanzaba con paso firme por este camino.
Necesariamente, como apuntan en la Fegamp, los ayuntamientos tendrán que atender a un «número mayor de usuarios» en los servicios sociales con unos ingresos mucho menores. Así que la tentación de las subidas de tasas e impuestos puede irrumpir en escena, aunque eso se verá después del 22-M.