Sánchez insiste en gobernar con Sumar hasta el 2027 «pese a las discrepancias»

María Salgado
María Salgado REDACCIÓN / LA VOZ

ESPAÑA

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, este jueves antes de asistir a la reunión del Consejo Europeo en Bruselas (Bélgica). Fernando Calvo europa press
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, este jueves antes de asistir a la reunión del Consejo Europeo en Bruselas (Bélgica). Fernando Calvo europa press Pool Moncloa / Fernando Calvo | EUROPAPRESS

El presidente rebate a Yolanda Díaz y culpa al PP del auge de la ultraderecha

19 dic 2025 . Actualizado a las 08:45 h.

Incólume, tanto ante las advertencias de Sumar como ante las amenazas veladas de Santos Cerdán. El presidente del Gobierno insistió en que la coalición de los socialistas con la formación magenta seguirá gobernando hasta el año 2027 «pese a las discrepancias», y a que Yolanda Díaz exigiera una renovación del Ejecutivo para afrontar la profunda crisis provocada por la decena de causas judiciales y denuncias por acoso sexual que cercan Ferraz y la Moncloa. «Somos organizaciones con una cultura diferente, pero hay muchas cosas que nos unen [...]. La principal de ellas, la hoja de ruta de avances que estamos implementando en estos siete años de gobierno y de administración, y lo que nos queda por hacer», señaló Pedro Sánchez, en declaraciones a los medios, a su llegada a la última cumbre del año de líderes europeos en Bruselas.

El socialista rebatió a la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo —que había apuntado que el inmovilismo solo sirve para dar alas a Vox—, y culpó a la derecha política y mediática del «blanqueamiento de la ultraderecha». En su opinión, el PP está ejerciendo una oposición «absolutamente destructiva», y asimilando «como propio no solo el contenido, sino también la forma de hacer política» del partido de Santiago Abascal, cuyo crecimiento en las encuestas desligó de la acción del Gobierno.

La amenaza del ex número tres

Tampoco se mostró preocupado por la advertencia lanzada por el exsecretario de organización del PSOE Santos Cerdán en la comisión que investiga el caso Koldo en la Cámara Alta. «Pregúntese si está usted en condiciones de hacerme a mí un reproche ético», le espetó el pasado miércoles el imputado al senador socialista Alfonso Gil. Preguntado sobre si teme que el navarro revele irregularidades del partido, Sánchez se limitó a responder que desconocía esta declaración: «Por razones evidentes, porque estaba viajando a Bruselas, como saben ustedes, no tuve ocasión de poder seguir la comparecencia. Por tanto, no sé en qué contexto y en qué coyuntura dijo efectivamente esas palabras». El jefe del Ejecutivo defendió, de nuevo, la reacción de Ferraz ante esta presunta trama de corrupción: «Lo que puedo garantizar es que el PSOE ha actuado con total contundencia en este caso como en otros que nos han afectado desgraciadamente y me gustaría que otros partidos políticos hicieran lo propio».

Desde Sumar, instaron a los socialistas a tomarse «en serio la crisis», y valoraron la reunión que mantendrán este viernes con ellos como «el primer puente que hay que cruzar» para reconducir su relación, y como «una herramienta fundamental» para evaluar el estado del acuerdo entre ambas formaciones. «Deben dar respuestas, sobre todo, a las familias trabajadoras de este país que están estupefactas ante la falta de reacción a la altura de la crisis que se ha generado en el Partido Socialista», reclamó el diputado de IU Toni Valero, que estimó que «blindar» los servicios públicos es una «buena vacuna» frente a la extrema derecha.

La cita entre los socios de la coalición prevista para hoy fue calificada de «paripé» por la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, quien ya dio a Sánchez por «políticamente muerto». También la criticó la portavoz del Grupo Popular en el Senado, Alicia García, para quien es «un acto más de la tragicomedia que montan de vez en cuando» los dos partidos.

Al encuentro asistirán la secretaria de organización socialista, Rebeca Torró, y dirigentes de Sumar, IU y Más Madrid. «Nos pondremos de acuerdo», confió la vicepresidenta primera, María Jesús Montero.