El sorprendente caso Gabrielle: huracán, borrasca, dana y río atmosférico

ESPAÑA

Imagen satelital de la borrasca extratropical Gabrielle el pasado sábado antes de entrar por la costa norte de Portugal
Imagen satelital de la borrasca extratropical Gabrielle el pasado sábado antes de entrar por la costa norte de Portugal MeteoGalicia

El ciclón extratropical está dejando lluvias torrenciales en la mitad este de la Península

29 sep 2025 . Actualizado a las 15:11 h.

Cada año afectan a Galicia decenas de sistemas de bajas presiones que llegan desde el vecino océano. Sin embargo, muy pocas veces se observa uno tan complejo y completo como Gabrielle. Nació el pasado 17 de septiembre como una tormenta tropical en medio del Atlántico que en apenas 48 horas aumentó su energía de manera súbita hasta alcanzar la condición de huracán de categoría 4. Después puso rumbo hacia Europa.

Tras atravesar las Azores con una intensidad menor, Gabrielle interactuó con una vaguada, una región descendente de aire frío en altura asociada a la corriente en chorro. A partir de ahí se transformó en una borrasca híbrida, mezclando características tropicales y extratropicales que arrastraba el aire gélido en altura rumbo hacia la Península. Tras completar la metamorfosis, perdió el ojo y ganó un frente, manteniendo un núcleo cálido. Ese pasado de huracán provocaba que fuese un fenómeno con un gran potencial para descargar precipitación.

En este contexto, entró en escena la incertidumbre. Los modelos empezaron a coincidir en que durante la jornada del sábado, la borrasca Gabrielle entraría por Lisboa y solo dejaría algunos chaparrones en el oeste gallego. Sin embargo, finalmente entró más al norte de lo previsto, por Oporto, y dejó acumulados de lluvia más notables de lo que se esperaba en la comunidad gallega.

Además, justo cuando se encontraba frente a la costa de Portugal apareció en escena un elemento sorpresa: un río atmosférico, una estructura larga y estrecha que canaliza aire desde los trópicos hasta las latitudes medias. La borrasca absorbió el aire cálido y húmedo y lo inyectó directamente en el Mediterráneo, aportando más energía a un mar muy caliente en este momento del año.

En el modelo agua precipitable del pasado sábado se aprecia cómo la borrasca lleva de la mano un río atmosférico que acaba inyectado la humedad en el Mediterráneo
En el modelo agua precipitable del pasado sábado se aprecia cómo la borrasca lleva de la mano un río atmosférico que acaba inyectado la humedad en el Mediterráneo

Con todos estos ingredientes disponibles, la borrasca en superficie se adentró en la Península y se dirigió al sur. Una vez allí, el aire frío que llevaba embebido en altura acabó por formar una depresión aislada (dana), algo que aportó aún más inestabilidad.

Pero todavía hay que sumar un último elemento importante. Los vientos en contra de las aguas del reloj de la borrasca situada al sur de la Península canalizan un flujo de aire cálido desde el Mediterráneo hacia la costa este de España.

Esta combinación de factores explica las lluvias tan fuertes que están afectando en las últimas horas a Cataluña y la Comunidad Valenciana, donde la Agencia Estatal de Meteorología activó avisos de color rojo. En la localidad valenciana de Barx ya se acumularon más de 220 litros por metro cuadrado. La precipitación está superando por momentos claramente el umbral de intensidad torrencial. En la localidad de Real de Gandía se recogieron 50 litros por metro cuadrado en 20 minutos.